Barranco de Castro

 

Ruta 24

SUERAS-SUERAS
(Por el Castillo de Mauz, Manantiales de Castro y Senda del "porc")

Sábado, 3 de marzo de 2007

La Senda del "porc"

 

Con las campanadas de las 08:00 horas que nos llegan desde el centro de Sueras, nos disponemos a realizar una interesante ruta mañanera a lo largo del Barranco de Castro.

Participamos de la excursión, Paco Agut, Juan Calvo, Pepe de Tales, Juanillo, Joserra, Vicente y un servidor.

La mañana se presenta soleada y con temperatura ideal para la marcha.

Plano de ruta

Desde la plaza que sirve de aparcamiento, nos adentramos en el pueblo y una vez en la plaza de la Iglesia, tomamos la Calle Mayor que tira un poco en subida hacia las afueras, desembocando en una pista asfaltada (1). (800 metros)

Una vez en la pista asfaltada que conduce a los Manantiales de Castro, tomamos esa dirección. Observamos la esbelta silueta del Castillo de Mauz resaltando sobre el cielo azul y el verde que lo rodea, será nuestro inmediato objetivo. A unos 260 metros tomamos un desvío a la derecha (2) que nos deja en el lecho del barranco (180 metros). Continúa una senda empedrada hacia la izquierda remontando la ladera. El lecho va quedando a nuestra izquierda. A unos 80 metros un poste señalizador (3) nos dirige hacia una trocha a la derecha que nos llevará directamente al Castillo. Debo resaltar que en este punto, antes de ser colocado el poste, la señalización era una fita de piedras que casi pasaba desapercibida y normalmente se seguía adelante. La colocación de este poste ha sido providencial. No obstante, si se sigue recto, llegaríamos igualmente a los Manantiales de Castro por un camino recientemente acondicionado de escasa pendiente pero sin pasar por el castillo.

 
Desvío hacia el Castillo de Mauz
 
A medio camino del Castillo de Mauz

Comienza aquí la verdadera subida. Una vez rebasado un canalón de riego la trocha desemboca en un azagador que delimitado por dos ribazos enfila directamente al Castillo que ya no perderemos casi de vista hasta llegar a él.

Hay que sudar un poco la camiseta, aunque como todavía vamos frescos no supone gran esfuerzo.

Después de 425 metros de subida, llegamos a la altura de un antiguo corral donde nos permitimos un descansillo que aprovechamos para reagruparnos. El Castillo se nos va echando encima poco a poco.

850 metros después del corral, llegamos a la base de la cima rocosa donde se asienta el Castillo (5), entre una masa tupida de pinos. Aquí podríamos seguir la senda sin visitar el castillo, pero ya que se ha llegado hasta aquí, sería una pena dejar de verlo por unos pocos metros más.

 
Restos de muralla
 
Estructura del Castillo

Joserra y Juanillo declinan la visita, ya lo han hecho en otras ocasiones. Los demás nos aprestamos a abordar las murallas. La trocha por la que se asciende es dura, se bifurca a los pocos metros, dando opción para acceder al castillo por ambos lados. Optamos por la trocha de la izquierda que enseguida toma una inclinación de respeto, ya veremos como descendemos. Una vez en la base de las murallas podemos contemplar los restos del aljibe así como un lienzo de muralla almenada con un gran agujero a través del cual se puede contemplar el lecho del barranco y la pista asfaltada casi a plomo y la ladera de la umbría del barranco cubierta completamente de pinos por la que intuimos la traza de la Senda del Porc que será por la que regresemos.

El barranco desde el Castillo

Una vez tomadas las fotos de rigor y admirar el paisaje, nos aprestamos a regresar a la senda. Como nos temíamos, la bajada se hace verdaderamente peligrosa., hay que extremar la precaución para no resbalar o perder el equilibrio, sujetándonos de ramas, piedras o donde Dios nos da a entender.

De nuevo en la senda, comenzamos el descenso por la ladera contraria con una pendiente más suave y que discurre por un pinar desde donde llegan a nuestros oídos los alegres gorjeos de los pájaros para llamar la atención de las hembras con objeto de disponer de pareja para la primavera que ya tenemos a la puerta de la esquina.

1250 metros más adelante llegamos a una explanada donde se hallan dispersos los Corrales de Castro (6). Un poste señalizador indica las diferentes direcciones. A los Manantiales indica que nos quedan 4 minutos. Mientras yo hago unas fotos, Vicente, Juan y Paco se entretienen recolectando los primeros espárragos silvestres de la temporada. Hoy seguramente tendremos suficientes para hacernos unas tortillas o revueltos.

A unos 250 metros del poste alcanzamos la pista donde forma un recoveco en cuyo seno se ubican los Manantiales de Castro echando buenos chorros de agua por sus 16 caños alineados y uno de más diámetro que brota por el costado (7). En una de las mesas de cemento del área de recreo, nos esperan Joserra y Juanillo que nos habían tomado la delantera. Son las diez menos cuarto, buena hora y lugar para tomarnos el almuerzo y disfrutar del entorno.

 
Poste señalizador en los Corrales de Castro
 
Los Manantiales

A las 10:10 horas iniciamos el regreso por la pista. Otra bella perspectiva del Castillo de Mauz destaca en las alturas. A unos 900 metros de los Manantiales (8), se encuentra una pista de rodadas a la izquierda que en oblicuo y fuerte repecho enlaza con la Senda del Porc, que discurre a media ladera de la frondosa montaña.

 
Silueta del castillo saliendo de los Manantiales
 
Desvío hacia la Senda del "porc"

La cuesta se las trae pero como vamos entretenidos cogiendo espárragos, no nos damos verdadera cuenta de su dificultad. Llega un momento que termina la subida y la senda discurre por cota constante dando un rodeo hacia la primera barrancada. Cuando se pasa por la solana, la sequedad y el calor se hacen patentes. Menos mal que la ruta discurre casi en su totalidad bajo la sombra del bosque de pinos que se extiende por las laderas. Una vez superado el primer barranco, se llega a una pequeña pedrera e inmediatamente llega una bifurcación. Por la derecha y en oblicuo remontaríamos la ladera hasta la cresta de la sierra. Nosotros debemos continuar recto. Bordeando otro pliegue llegamos a una umbría donde se encuentra la Font del Porc (9), una pequeña balseta resguardada con muretes de piedra seca en cuyo interior se almacena el agua que va goteando del manantial. Hemos recorrido unos 700 metros desde el desvío.

Los espárragos se multiplican, nos faltan manos para recogerlos. Es una gozada. A unos 400 metros llegamos a una casita abandonada donde dice Pepe que se ponían a secar los higos. Casi en llano llegamos a una loma desde donde se inicia un vertiginoso descenso por el pliegue de otro barranco. Entretenidos con los espárragos, Paco se nos ha adelantado. A pesar de las llamadas de atención y los silbatos no responde. ¿Será posible que se haya perdido? Una vez que llegamos al lecho del barranco en una zona de exuberante vegetación, hay una senda que cruza siguiendo el curso del barranco y si no estás muy atento es punto de confusión. Lo saben muy bien Juan, Joserra y Vicente que en la anterior excursión cuando veníamos en sentido contrario, se engloriaron tanto cogiendo espárragos que siguieron de frente y aparecieron sin quererlo en la carretera. Pepe ha colocado una fita estratégicamente y no creo que haya lugar a dudas para un futuro. Paco sigue sin dar señales de vida, es posible que haya caído en la trampa y se encuentre en la carretera.

Una vez reagrupados continuamos a la derecha remontando el barranco durante unos metros y después de un exigente repecho ladera arriba llegamos al borde del pliegue donde una concreción rocosa hace de prodigioso mirador hacia el Barranco de Castro (11). El panorama que se divisa es espectacular. Desde este privilegiado lugar podemos admirar el Barranco en toda su extensión, destacando la gallarda figura del Castillo de Mauz al frente. Desde la casita han sido 800 metros.

El Castillo visto desde el mirador

Seguimos dando silbatos para tratar de llamar la atención de Paco pero ni por esas. Aunque un poco preocupados, llegamos a la conclusión que si se ha equivocado estará en estos momentos sufriendo el rigor del asfalto camino de Sueras y si va por delante en algún sitio tendrá que parar. Una vez reagrupados el resto del grupo, continuamos nuestra marcha en descenso hacia otra barrancada.

800 metros más adelante (12), después de salvar dos barrancos, alcanzamos la pista que directamente termina en Sueras. 350 metros más allá pasamos ante una casita. Unos perros salen a saludarnos con sus ladridos. A 300 metros de la casita salimos a un ensanchamiento desde donde parte a la derecha un camino de herradura que se dirige a Benitandús o al Alto y Los Organos. Nosotros seguimos de frente por 500 metros de pista de tierra hasta alcanzar la asfaltada y después de un descenso pronunciado llegamos a la plaza del aparcamiento tras  700 metros más. Allí encontramos a Paco esperándonos tan tranquilo. Efectivamente se había equivocado donde presentíamos. Son las 12:25 horas.

El recorrido total nos ha llevado 04:25 horas pero hay que tener en cuenta que nos hemos entretenido bastante cogiendo espárragos. Al final hemos hecho una buena recolección, más que suficientes para hacernos unas sabrosas tortillas.

Desde Sueras (plaza aparcamiento) hasta los Manantiales de Castro por el Castillo de Mauz hay 4100 metros.

Desde Los Manantiales de Castro hasta Sueras por la Senda del Porc son 5100 metros.

Por carretera serían 4350 metros por trayecto.

 

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