El Barranco de la Ibola, Pico Espadán y sombra del Cerro Gordo

 

Ruta 21

Collado de la Ibola-Masía Mosquera-Barranco Almanzor

Sábado, 13 de enero de 2007

 

“Ruta del suro

 

Plano de ruta

Para el día de hoy, he escogido una ruta que ya hice en una ocasión en parte. Se trata de la que he denominado la “Ruta del suro por la cantidad de alcornoques que encontraremos en el camino.

Tal como habíamos acordado, nos reunimos en la Plaza del Ayuntamiento de Ahín, Pepe de Tales, Xosé Manuel, Vicente, Juan Calvo, Joserra, Paco Agut y un servidor, cuando en el reloj del Ayuntamiento se escuchan las campanadas de las 08:00 horas. A estas tempranas horas hace frío y humedad en la sierra de Espadán (4º C) pero vamos bien abrigados. Con dos coches nos desplazamos por una tortuosa y estrecha carretera que discurre por la ladera de la solana del Gurugú al Collado de la Ibola punto de partida.

Son las 08:30 horas cuando acometemos la prematura ascensión al Cerro Gordo (938 m) que se hace dura de verdad. Los músculos de las piernas se encuentran aún algo entumecidos lo cual no es óbice para alcanzar, cada uno a su aire, la cima.

 
Segorbe y valle del Palancia desde Cerro Gordo
 
Aín y el Barranco Caritat desde el Cerro Gordo

Desde lo alto, el espectáculo es impresionante. Hacia el suroeste podemos contemplar abajo en primer término el Barranco de Almanzor o la Rambla de Almedíjar y en la desembocadura las primeras casas de la localidad de Almedíjar. Asentada en medio del valle del Río Palancia la población de Segorbe y rematando la escena, la silueta de la sierra Calderona. Hacia el oeste, el Collado de la Mina al fondo del Barranco de la Ibola y a su derecha el Pico Espadán que da nombre a la sierra. Y hacia el norte el Barranco Caritat en primer término con las alturas del Batalla y el Aljub y sus características antenas de comunicación, y al fondo La Plana algo desvaída por la calima.

Las Peñasblancas desde la senda

Comenzamos el descenso por la ladera opuesta hacia un colladito. Hay que prestar mucha atención para conservar el equilibrio ya que la pendiente es pronunciada. Una vez en el colladito se inicia una nueva ascensión hasta el collado de Peñasblancas donde existe un poste señalizador. Por la izquierda confluye un sendero que procede de la Ereta y el fondo del Barranco Caritat. Por el sendero, suben unos senderistas ya próximos a alcanzar el collado. Si continuásemos de frente iríamos al Pinar de Retor como muy bien indica el cartel. Para ir a la Masía de la Mosquera, tenemos que dirigirnos por el sendero que sale en ángulo recto a la derecha del collado en dirección al fondo del barranco. Ligeramente a la derecha, parte un sendero que se dirige a los Altos de Peñasblancas.

"Suro" centenario junto a la senda

Tras un breve descanso iniciamos el descenso por la ladera de la solana, por un tupido bosque de alcornoques, árbol que será nuestro acompañante hasta la Masía de la Mosquera situada en el fondo del barranco. Al inicio de la bajada nos pasan unos jóvenes que parecen galgos corriendo. De vez en cuando, sobresale en lo alto entre los alcornoques el conjunto reluciente rocoso de Peñasblancas que se puede contemplar en toda su extensión al paso de una extensa pedrera. También pasamos ante un alcornoque centenario, debe ser uno de los más viejos de la sierra. Buen lugar para sacar una foto. La senda por la que bajamos, es utilizada para la “saca del suro”, es decir, la recogida del corcho.

A las 10:00 horas, alcanzamos el fondo del barranco a la altura de la Masía de la Mosquera, lugar donde está dando de lleno el sol mañanero. Así que sin pensarlo mucho nos disponemos a tomar un receso para almorzar al sol. El paraje es bello, lástima el penoso estado en que se encuentra la masía. Allí coincidimos con varios senderistas. Se nota que es un punto bastante frecuentado los fines de semana. Hay un manantial bajando al barranco por detrás de la masía pero Pepe que se acercó para llenar su botella nos dice que apenas mana agua.

 

 

 
Llegando a la Masía Mosquera
 
La Masía Mosquera

A las 10:30 horas reanudamos la marcha por la pista que se dirige en llano hacia la carretera Almedíjar-Ahín. Son unos 1300 metros. A nuestra izquierda vamos dejando el Barranco de la Falaguera que poco a poco va tomando dirección sur y por cuyo lecho discurre, casi escondida por la copa de los alcornoques, la pista que se dirige a Azuébar. Desde un punto determinado vuelvo la vista atrás contemplando la cabecera del barranco donde sobresale esbelta la Masía de la Mosquera envuelta en un halo de luz solar entre una tupida masa de alcornoques que se pierden en las cimas de las montañas circundantes. Bella imagen digna de ser tomada de recuerdo. Poco después la pista da un giro brusco a la derecha perdiéndose de vista la masía.

"...la cabecera del barranco donde sobresale esbelta la Masía Mosquera"

Una vez en la carretera optamos por acortar la ruta prevista ya que vamos mal de tiempo y algunos deben llegar pronto a casa. Así que tomamos la carretera en dirección a Ahín y a unos 500 metros nos desviamos por una trocha que en pronunciada pendiente se dirige al fondo del Barranco de Almanzor entre carrascas y alcornoques y una exuberante vegetación. Como caminamos por la umbría se nota bastante fresco.

Una vez en la pista que discurre junto al cauce, nos dirigimos barranco arriba. A unos 300 metros termina la pista donde se encuentra a la derecha la Fuente de Almanzor cuyas aguas se encuentran hoy en día totalmente canalizadas para el consumo

 
El Barranco de Almanzor

.En este punto comienza una senda que nos introduce en uno de los más encantadores parajes de la Sierra de Espadán. ¡Qué placer para los sentidos recorrer semejante Edén! Por si faltara algo, hasta algún que otro pajarillo nos da la bienvenida con sus trinos. Vamos serpenteando el riachuelo de aguas transparentes entre una vegetación salvaje y alguna que otra poza medio escondida entre los juncos y la flora. Es difícil encontrar las palabras justas para describir tanta maravilla. Es de los paisajes que se hace necesario conocerlo en persona. Todos nos sentimos sorprendidos por tanta belleza. La verdad es que se nos hace corto el tránsito por este tramo de barranco. Cuando salimos al sol junto a unos bancales, parece como si viniéramos de otro mundo pero la realidad la tenemos a nuestra derecha. A una considerable altura advertimos la traza de la carretera que debemos alcanzar. No os preocupéis –se oye decir a alguien –ahí mismo tenemos el telesilla.

Alcornoques centenarios en el Barranco Almanzor

Llegamos a la pista que une el collado de la Ibola con la Nevera de Algimia pasando por el Collado de la Ibola. Una vez reagrupados iniciamos la última remontada. Como Dios nos da a entender, sacamos fuerzas de flaqueza y cada uno a su ritmo vamos llegando al collado, fin de la “Ruta del suro. Son las 12:15 horas.

En total hemos empleado 03:45 horas incluido el almuerzo.

 

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