Ruta 16

Aín-Pico de Espadán-Nevera de Algimia
( por el Collado de la Ibola)
(con dos coches)

Itinerario completo, con senderos alternativos

Sábado, 4 de septiembre de 2004

        Hoy necesitamos dos coches para que la ruta sea auténtica "mañanera", uno lo situaremos en el Collado de la Nevera de Algimia y el otro en Aín desde donde iniciaremos la marcha.

        A las 07:00 horas en punto salimos de Castellón por la Ronda Sur al encuentro de la Autovía de La Plana (CV-10) que cuando esté concluída unirá las poblaciones de Almenara y La Pobla Tornesa. Dejamos la autovía para tomar la de Villarreal-Onda en dirección a esta última población. Luego pasamos por Artesa, Tales, Benitandús, Veo y antes de cruzar el puente de Alcudia de Veo nos desviaremos a la derecha en dirección a Algimia de Almonacid remontando el puerto y dejando un coche en el Collado de la Nevera. Con el otro coche volvemos a Alcudia de Veo tomando la carretera por la que hemos venido desde Onda hacia la derecha en dirección a Aín (5 km). La Plaza del Ayuntamiento es un buen sitio para aparcar. Aín: 495 m.s.n.m.

        Son las 08:15 horas cuando iniciamos la marcha atravesando el pueblo por la Calle del Calvario en dirección al Barranc de la Caritat. Hoy el día se presenta como una calcografía del que tuvimos el martes pasado en la excursión al Alt de l'Aljub. La calma es total y conforme nos vamos adentrando en el barranco la humedad ambiental unida al calor reinante comienza a producir sus efectos en nuestros cuerpos. Menudo bochorno, amigo Joserra!! -comento. No se puede casi respirar -me responde Joserra-, parece como si estuviéramos en el trópico. Pasamos por el molino y poco después por una bifurcación señalizada con poste de madera y nuevo tipo de señal de la Generalitat (2). El sendero que se abre a la izquierda da continuidad al GR-36 en dirección a Eslida a través del Collado de Barras. Nosotros continuamos de frente bordeando por su derecha el cerro donde se asientan las ruinas del Castillo. Esperemos que cuando salgamos a la parte mas abierta del barranco las condiciones ambientales mejoren -intento animar a Joserra. Pero el agobio no nos abandona. Llegamos a otra bifurcación señalizada (3), a la izquierda llegaríamos a las ruinas del Castillo de Aín (4), nuestra ruta es de frente siguiendo la marca verde-amarilla-blanca. Vamos por el mismo lecho del barranco ascendiendo suavemente hasta encontrarnos con otra bifurcación (5). Los dos senderos que parten de allí nos llevarían al mismo sitio muy cerca ya del collado. El de la izquierda tiene un primer tramo de ascenso pronunciado entre matorrales que luego se suaviza cuando toma la dirección del Collado de la Ibola. El de la derecha cruza una torrentera y es algo mas largo pero con una pendiente mas sostenida aunque no por eso deja de ser severa. Nos decidimos por el sendero de la derecha. El barranco se abre bastante y eso se nota, parece que corre una suave brisa. Lentamente y con alguna paradita vamos ganando altura hasta situarnos en el Collado de la Ibola (750 m.s.n.m.) (6) después de 65 minutos de recorrido; son las 09:20. Nos damos unos minutos de descanso. Unos ciclistas se disponen a iniciar la subida al Cerro Gordo por un sendero muy empinado que arranca a la izquierda de la carretera frente a la pista. No tienen mas remedio que echarse las bicis al hombro.

        Nosotros nos disponemos a emprender el segundo tramo de ascenso a partir de un brusco escalón a la derecha de la pista que pronto se convierte en un sendero bien marcado que va remontando con cierta suavidad la ladera de la sierra atravesándola en sentido longitudinal por su vertiente de la solana entre pequeñas agrupaciones de pinos, carrascas y alcornoques y manteniendo siempre a nuestra izquierda a vista de pájaro la Rambla de Almedíjar o Barranco de Almanzor. El primer punto de referencia es un antiguo aljibe situado a la izquierda del sendero. Después comienzan los penosos tránsitos por las pedreras de tan malos recuerdos para Joserra durante su primer ascenso, hasta catorce en total hemos podido contar. En la 14ª pedrera que resulta ser la mas ancha es cuando comienza el verdadero ascenso a la cima por una trocha demasiado descarnada y con una pendiente de "aúpa y muy señor mío", en algunos momentos hasta es preciso valerse de las manos para ascender. Se hace muy dura la subida y más aun con el bochorno y la niebla que nos impide ver el pico. Vamos calados hasta los huesos. Pero enfin, poco a poco vamos consiguiendo ganar altura y tras varias paradas para tomar aire, el esfuerzo que tenemos que hacer es evidente, coronamos el Pico de Espadán (1094 m.s.n.m.) (7) cuando son las 11:00 horas. Nos ha llevado este segundo tramo una hora y media.

        En la cima corre algo de brisa fresca motivada por la altura y la niebla que envuelve toda la sierra y nos impide admirar los bellos paisajes que se podrían contemplar desde esa cota privilegiada. Nos resguardamos tras unas rocas que nos protegen del viento húmedo, disponiéndonos a dar buena cuenta de la fruta variada que hemos traido para almorzar. Igualmente nos tomamos un sobre de "Flectomín" para recuperar las sales perdidas con el sudor.

        Como no es muy agradable permanecer allí mas tiempo del estrictamente preciso, reanudamos la marcha cuando son las 11:30 horas. El descenso por el tramo inicial del escarpado pico conlleva cierto riesgo pues las rocas y piedras se encuentran mojadas y hay que extremar las precauciones para no resbalar. Pero enseguida estamos en el sendero normal que discurre por la cresta de la sierra en dirección NW y que se encuentra flanqueado por pinares con algún ejemplar de considerable altura. Primero pasamos por una bifurcación (8) que se encuentra en una pequeña explanada rodeada de hermosos pinos. El sendero que sale por nuestra izquierda nos llevaría a un final de pista y por ella al Collado de la Mina (9) desde donde podemos dirigirnos a la Nevera de Algimia por la derecha o al Collado de la Ibola a la izquierda. Nosotros seguimos nuestro camino al frente pasando ante el Alto de la Pastora (10) donde se encuentra el pivote cilíndrico de un vértice geodésico y seguimos casi llaneando hasta que comienza la verdadera bajada. Primero con pendiente regular hasta alcanzar el lugar señalizado como "Los Castañares" (11) donde se pueden contemplar algún que otro ejemplar joven de castaño con sus frutos protegidos con sus características envueltas coriáceas cubiertas de erizos aún verdes. Desde ese lugar, la pendiente se hace vertiginosa en todo el tramo final hasta alcanzar la Nevera de Algimia en primer término y a continuación el Collado de la Nevera (700 m.s.n.m.) (12), fin de la "ruta mañanera". Son las 12:45 horas lo que quiere decir que hemos empleado una hora y cuarto para llegar desde el Pico Espadán.

        En total han sido 4 horas 30 minutos de excursión.

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