Ruta 15

 

Eslida-Alt de l'Aljub
( por el GR-36 y Collado de Barras)

Martes, 31 de agosto de 2004

Itinerario completo, con senderos alternativos

        A las 07:00 horas en punto salimos Joserra y yo hacia Eslida, punto de partida de una nueva ruta; intentaremos alcanzar el Alt de l'Aljub desde el Coll de Barras siguiendo hasta este collado el trazado del GR-36. Aparcamos el coche en el cementerio (1) situado a la derecha de la carretera que une esta población con la de Chóvar a través del Puerto de Eslida.

        Por la pista de tierra junto a la valla sur del cementerio discurre el GR-36 en dirección Aín tras superar el Coll de Barras. Iniciamos la marcha cuando son las 07:45 horas con viento totalmente en calma y bastante humedad ambiental. A medio km aproximadamente se llega a la bifurcación con otra pista (2) que viene de la carretera Eslida-Aín. Medio kilómetro más de pista en suave pendiente nos deja en una encrucijada de caminos (3) con unos carteles indicadores de las Fuentes de La Figuera, Fonillet y Escaletes. A unos 15 metros a la izquierda de la pista se deja ésta por el mismo lecho empedrado del Barranco de l'Oret que al poco se deja por la derecha por un antiguo camino de herradura que va remontando el barranco. La sensación térmica es agobiente, la humedad al máximo nos hace tener que parar más de la cuenta para tratar de recuperar sobretodo aire, continuando nuestra marcha ascendente por sendero paralelo al cauce del barranco con abundante vegetación de matorral y campos de cultivo abandonados. En 15 minutos nos encontramos con la pista (4) que cruzamos siguiendo perfectamente la señalización del GR. El sendero se convierte en un carril. Pasamos por la parte alta de una casita y pronto el carril se convierte de nuevo en sendero que tras muchos lazos para aliviar la fuerte pendiente y muchas paradas por nuestra parte termina en la pista a escasos metros del Collado de Barras (5). Son las 09:15 horas, es decir, hemos tardado 01:15 horas en llegar. Toca descansar unos minutos; el ascenso sofocante ha minado nuestras fuerzas. Aprovechamos para disfrutar contemplando los alrededores. En dirección norte tenemos a la vista el Batalla; al oeste el cambio de vertiente con el Barranco de la Caritat al que se dirige el GR-36 al encuentro de la bonita localidad de Aín; en esa misma dirección hacia arriba destaca la cumbre del Espadán que se encuentra envuelta de nubes; y al sur un montículo que será al que se dirigirán nuestros pasos.

        Reanudamos la marcha por el sendero que sale por la derecha apenas iniciado el descenso hacia Eslida. El sendero va rodeando el montículo y la cabecera enterrazada del Barranco de l'Oret bastante desforestada a causa de un reciente incendio. Pasando por lo que queda de un antiguo corral accedemos a una loma que podemos considerar la unión del collado que hemos dejado con la cabecera del Barranco de la Caritat y su cambio de vertiente donde se incia el Barranco de la Bellota. Continuamos ascendiendo en dirección a otra cota superior rodeada de pinos que delimita claramente las dos vertientes. Desde este punto (6) ya podemos divisar con nitidez a nuestra izquierda, es decir, en dirección este, las antenas situadas sobre el Alto de l'Aljub. Es el punto de intersección de tres barrancos: el de l'Oret, Bellota y Caritat. Mirando hacia el oeste divisamos al fondo del Barranco de la Caritat el Castillo de Aín asentado sobre un montículo que sobresale del barranco. Un poco más arriba el trazado de la carretera que asciende desde Aín hasta el Collado de la Ibola y sobre él la masa verde-grisácea del Macizo del Espadán con su cumbre rodeada de nubes. Girando en sentido contrario a las agujas del reloj vamos reconociendo las cumbres alomadas del Cerro Gordo y Peñas Blancas y más próximo frente a nosotros la escarpada cima del Bellota.

        Después de reconocer nuestro alrededores tomamos el sendero que parte en descenso hacia el este directamente a las antenas. Unos 7 minutos más adelante llegamos al señalizador del lugar conocido por el Pinar del Retor, encrucijada de los términos municipales de Eslida-Aín y Chóvar reconocible por una gran fita cónica de piedras (7). A partir de este punto tenemos que ir muy atentos a las fitas que marcan el recorrido ya que en algunos tramos se encuentra bastante desdibujado y caminamos sobre terreno pedregoso, se trata de la cresta escarpada de la Solana de la Bellota que enlaza en linea recta con la cima del Alto de l'Aljub, un verdadero rompepiernas por los continuos ascensos y descensos que hay que librar. Aproximadamente 40 minutos más tarde alcanzamos nuestra meta del día de hoy: el Alt de l'Aljub (8).

        Son las 11:15 horas. Es hora de almorzar para reponer energías y descansar; vamos completamente chorreando de sudor acumulado en camiseta y pantalones y es que el bochorno no da tregua. Nos sentamos en las escaleras de una de las construcciones y mientras damos cuenta de unos melocotones, plátanos y ciruelas contemplamos el paisaje hacia levante. En un claro reconocemos la localidad de Artana y más próximo las de Eslida abajo a nuestra izquierda y Chóvar a nuestra derecha.

        A las 11:30 comenzamos el regreso a Eslida por la pista asfaltada que da a la solana, casi en su totalidad desprovista de arbolado, solo algún que otro alcornoque y pino desparramados por la ladera tostada bajo los efectos de la devastadora insolación que tiene que soportar a lo largo del año. Qué cambio de paisaje!! Vamos comentando la dureza del recorrido hasta la cima de las antenas incrementado, por supuesto, por el calor sofocante reinante. Siguiendo los continuos lazos de la pista llegamos a una bifurcación (9) con un panel de madera informativo que se encuentra muy borroso. La pista de tierra que parte a la derecha está señalizada con marcas de PR y debe discurrir a media ladera de la Solana de la Bellota. Continuamos nuestra pesado caminar por el asfalto, nada amigo del senderista. Llegamos a un bancal a la derecha de la pista donde dos jóvenes agricultores están trabajando en un bancal de cepas recién plantadas. Les saludamos y aprovechamos para preguntarles si no habrá algún sendero que se dirija a Eslida sin tener que efectuar el gran rodeo a que nos obliga la pista por la que transitamos y la bajada zigzagueante desde el Puerto de Eslida. Nos responden que un poco mas abajo sale una pista de tierra a la izquierda que siguiendo el Barranco de Xova por la ladera este del Alto de l'Aljub llega hasta un puente muy cerca de Eslida, pero no puede asegurarnos que esté totalmente libre pues es poco frecuentada. Se acortará mucho?? -se interesa Joserra. Mucho no, MUCHÍSIMO!! -nos contesta el paisano.

        Nos despedimos y reanudamos la marcha barajando la idea de dejar el asfalto y aventurarnos por la pista que nos han indicado. Decidimos arriesgarnos por el "atajo", todo será que esté taponado de vegetación y tengamos que retroceder. Poco después accedemos por nuestra izquierda a la pista de tierra (10), más bien un viejo carril de rodadas completamente abandonado que poco a poco se va saturando de maleza. Nos asusta un poco pero como la dirección es buena seguimos adelante entre la maleza. Algunos tramos los pasamos con apuros apartando como podemos las punzosas zarzas, pero son cortos y pronto se despejan. Avanzamos lentamente hasta que llegamos a un ensanchamiento donde termina definitivamente el carril después de media hora de esperanzador caminar. Estamos atrapados en este desolado monte, Joserra -le comento derrotado- no tenemos mas remedio que retroceder, teníamos asumido este riesgo. Podía darse esta posibilidad, la peor por supuesto. Qué le vamos a hacer -me responde el bueno de Joserra- estoy casi al límite pero buscaremos un sitio donde descansar algo y volveremos al infernal asfalto y rodeo por la carretera.

        Completamente desilusionados volvemos sobre nuestros pasos entre zarzas que ahora parecen que pinchan más aún. Joserra se queda un poco rezagado y mientras le espero en un claro, me doy cuenta que junto a mí sobresale a la izquierda del carril una pequeña pero milagrosa fita y lo que aparenta ser un senderillo en descenso (11). Aleluya!! Joserra -le grito emocionado- aquí hay una fita y un sendero que parece que baja al cauce del barranco. Creo que estamos salvados de momento, éste debe ser la continuidad del "atajo" ¿Cómo no lo habremos visto antes?. Se aproxima y lo observamos con detenimiento. Pues tiene toda la pinta de ser bueno -me contesta Joserra- ando muy justito de fuerzas pero a arriesgarse toca, adelante!!, pero despacio por favor.

        La trocha muy erosionada desciende con bastante pendiente hasta el fondo del barranco, allí encontramos otra fita (12) y el empedrado típico de los caminos de herradura que sigue el lecho del semiseco arroyo. Ahora sí que estoy en condiciones de asegurar que hemos dado con el camino bueno -le digo con alegría a Joserra. Seguiremos el cauce y si no encontramos taponamiento alguno estaremos en el puente en pocos minutos. Creo que nos hemos ganado una merecida paradita que aprovechamos para apurar un poco mas nuestras cantimploras.

        Reanudamos la marcha por el camino de herradura ya bastante claro. Ahora, estamos deseando tener a nuestra vista el puente y la carretera salvadora. La verdad que vamos bastantes cansados pero estamos contentos de haber haber sido capaces de encontrar un desenlace positivo a otra ruta mañanera aunque haya resultado algo dura. Pasamos por varios depósitos de recogida de aguas y alguna canalización, sorteando de vez en cuando el arroyo y por fin el ansiado puente y la carretera (13). Son las 12:45 lo que quiere decir que llevamos cinco horas de excursión y vaya tensión al final. Tan solo nos faltan quince minutos de carretera para llegar donde tenemos aparcado el coche junto al cementerio. De buena nos hemos librado hoy!!

 

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