Castillo de Mauz

Ruta 13

 

Sueras-Sueras
(por el Castillo de Mauz-Manantiales de Castro-Collado de Predalba-Los Organos de Benitandús))

 

Sábado, 18 de septiembre de 2004

Itinerario completo con pistas y senderos adyacentes

        Son las siete y en Castellón está amaneciendo. En el coche de Joserra nos disponemos a trasladarnos a Sueras para emprender una de las excursiones con mas encanto de la Sierra de Espadán. Se trata de un recorrido circular con salida y llegada en Sueras rodeando el Barranco de Castro por las cumbres de las sierras que lo circundan. Hoy contamos con una compañía de lujo, nuestro buen amigo Javier, un montañero entusiasta y emperdernido. Esperemos que sepa acoplarse a nuestro ritmo pausado. Es una excursión con dos subidas exigentes y sus correspondientes bajadas todas ellas de cierta dureza y para la que estimamos unas 6 horas de duración.

        Salimos de Castellón al encuentro de la nueva Autovía de la Plana casi totalmente lista y tras tomar la salida de Onda y atravesarla, seguimos hacia Artesa y Tales y en la rotonda situada a la salida de esta población tomamos hacia la derecha para encontrar Sueras a 3 km (310 m). Allí dejamos aparcado el coche en la plaza habilitada para ello (1). Rellenamos una sola cantimplora de agua "por barba" pues no ser necesario mayor cantidad ya que en el recorrido encontraremos agua de sobra. Despues de entrar en un "horno de pan" donde Joserra compra un trozo de "coca" de tomate, nos disponemos a salir de la población por el "carrer" de Sueras Altas cuando son las 08:00 horas.

El Castillo de Mauz desde la senda

         En diez minutos alcanzamos la pista recientemente asfaltada (2) que se dirige a los Manantiales de Monte Castro. Tomamos esa dirección y diez minutos más tarde nos desviamos a la derecha por un camino asfaltado que baja hacia el lecho del barranco (3). Lo cruzamos y tomamos un camino de herradura a la izquierda. Unos dos minutos después, se encuentra un desvío a la derecha señalizado con una poste(F). Tomamos dicho desvío y una trocha en ascenso tras pasar un canalillo de riego nos deja en el dorsal de la sierra en medio de un azagador delimitado convenientemente por ribazos que lo encauzan hacia la cota más alta de esa sierra donde se asienta el Castillo de Mauz. La mañana de momento es fresca por lo que no nos lleva mucho esfuerzo ir remontando la pendiente. Tras pasar unos corrales abandonados que dejamos a nuestra izaquierda, nos adentramos en un bosque de pinos. A veces las zarzas y matorrales invaden el camino y hay que separarlos como Dios nos da a entender. Casi sin sentirlo llegamos a una explanada (4) situada en la falda del promontorio rocoso donde se asienta el Castillo de Mauz (536 m)donde nos permitimos hacer una paradita, después de una hora invertida en llegar, son las 09:00 horas. Javier nos pide permiso para visitarlo.

        - No te preocupes Javier, vete tranquilo. Nosotros ya lo hemos visto. Te esperamos.

        Cuando regresa comenta lo bien conservadas que se encuentran las murallas aunque del interior del Castillo, nada de nada.

        Iniciamos el descenso hacia los Manantiales por un sendero perfectamente visible a la derecha señalizado al inicio con dos fitas . Continua el bosque de pinos con algunas agrupaciones que nos parecen demasiado saturadas lo que hace que los pinos crezcan en altura a mayor velocidad de la normal en busca de la luz solar. El trino de los pájaros es el único sonido que rompe el silencio ambiental. En continuo descenso traspasamos un portillo de alambre que da paso a una antigua construcción de piedra de lo que podría haber sido un "maset" con un corral adosado. Después de traspasar el siguiente portillo roto, el camino aprovecha el ribazo de una terraza de cultivo para dar continuidad a su trazado. De vez en cuando se ven fitas estratégicamente situadas. A la derecha tenemos la pendiente ladera boscosa entre grandes losas de piedra caliza y antiguas terrazas, y a nuestra izquierda, el lecho del barranco que forma a ambos lados un valle cultivado por el que discurre la pista asfaltada y por donde en estos momentos transitan un grupo de paseantes cuyas voces nos llegan con nitidez. Cabe señalar que aunque la traza del sendero se hace bastante patente, en algún momento hay que fijarse bien pues las fitas han perdido piedras y apenas se distinguen. Las que nos encontramos en ese estado, tratamos de recomponerlas superponiendo piedras.

        Después de pasar bajo otro ribazo, el sendero se abre ante una verde explanada a cuyo alrededor emergen lo que queda de los antiguos Corrales de Castro aunque uno de ellos parece haber sido reconvertido en "maset". El camino se ensancha para convertirse en un carril de rodadas poco transitado a tenor de su aspecto salvaje. Poco después "tocamos" pista llegando al área recreativa de los Manantiales de Monte Castro (5) (410 m), donde en esos momentos dos ciclistas se refrescan con el agua cristalina que brota con generosidad de los 17 caños que sobresalen de la pared, son las 09:45 horas.

        Como ya va siendo hora de almorzar, decidimos hacerlo aprovechando la tranquilidad y frondosidad del paraje, donde se han dispuesto unas mesas con bancos de cemento y un cobertizo con huecos apropiados para hacer fuego. Buen sitio para preparar una paella o parrillada.

        A las 10:05 reanudamos nuestra ruta por una pista de tierra en ascenso suave que bordea el Barranco de Pedralba, un "afluente" del de Castro. A las 10:20 llegamos a una encrucijada (6) por donde pasa el GR-36. A la derecha traspasando un portillo iríamos a Villamalur por un sendero con ascenso duro en el primer tramo. Al frente tenemos una señal negativa en el tronco de un pino que ya apenas se distingue y la de la izquierda en curva muy cerrada es la pista que debemos tomar por donde va marcado el GR-36 en dirección a Alcudia de Veo.

"...entre los troncos de los pinos podemos observar el Castillo de Mauz ..."

        Al principio asciende con bastante pendiente al encuentro de la cabecera del Barranco de Castro. En ese primer tramo tenemos a nuestra izquierda una vista espléndida: entre los troncos de los pinos podemos observar el Castillo de Mauz aúpado sobre una cima rocosa rodeado de una masa de pinos muy tupida. El sol comienza a calentar de lo lindo, menos mal que la humedad es baja. Bordeando la cabecera del Barranco de Castro alcanzamos un manantial a nuestra derecha (7) que brota de la misma roca por un caño artificial. Da gusto refrescarse la cara y nuca con el agua que mana a una temperatura ideal. Allí nos encontramos con un señor entrado en años que aprovecha la jubilación para darse sus paseos matutinos por la sierra. Hoy se dedica a buscar té y poleo silvestre.

        Después de un corto rato de conversación reanudamos nuestro camino dejando al buen señor que se apresta a dar buena cuenta de un bocadillo. Un poco más adelante llegamos a la Masía de la Campana delatando nuestra presencia con los consabidos repiques. La campana se encuentra en la fachada que da a la pista junto a un olivo. Está fabricada con la cabeza de uno de los obuses del material militar usado en la Guerra Civil y del que aún hoy en día se puede encontrar algún resto por la Sierra de Espadán. Después de veinte minutos llegamos al final de la pista (9) donde se levanta un "maset" con una huerta de manzanos y hortalizas abandonada . Ese lugar dispone de un mirador natural privilegiado con una panorámica de las más bellas de la Sierra de Espadán. El Castillo de Mauz emerge en medio de una masa forestal concentrada a lo largo del Barranco de Castro y al fondo La Plana. Nos encontramos casi al final de la amplia cabecera. Solamente para contemplar la vista que se observa desde allí merece la pena la excursión. Nos hubiésemos quedado en este lugar un buen rato más pero lamentablemente el tiempo pasa más rápido de lo que quisiéramos. Hay que continuar la marcha.

        A la derecha de donde termina la pista sale una trocha muy empinada trazada sobre la misma roca de rodeno muy descarnada y con piedras sueltas. Es un tramo bastante exigente aunque aliviado por continuas "eses". Después de unos diez minutos de subida la pendiente se suaviza bastante y transita por la ladera del Alto de Pedralba por una senda de fácil caminar entre bosque de pinos y algún que otro ejemplar de alcornoque. Son las 11:25 horas cuando alcanzamos el Collado de Pedralba o de Pedro Molina (10) (680 m) . El GR-36 continua por La Barrancada en busca de la localidad de Alcudia de Veo. Nosotros tomamos un sendero que sale a la izquierda en dirección E remontando por la solana en primer lugar el Altico de Pedro Molina entre bosque de alcornoques y bellos ejemplares de pino. La vista desde la soleada ladera es fabulosa, La Barrancada se contempla en toda su extensión cubierta toda ella de un alcornocal de los mas tupidos de la sierra y hasta podemos observar en la desembocadura del barranco parte de Alcudia de Veo desde donde nos llegan con nitidez los sones del tañido de una campana que rompe el silencio del bosque.

        Sin embargo no tenemos mas remedio que fijarnos también en la tupida masa de matorral seco que se esparce entre la arboleda cercana, un peligro latente de incendio.

        Una vez saciados de paisaje, remontamos lo que queda del Altico de Pedro Molina (760 m) descendiendo por la ladera contraria hasta una amplia loma (11) (690 m), son las 11:45 horas.

        Allí encontramos una bifurcación de sendas con una fita situada entre ellas y que hace dudar cual seguir. Es la de la derecha la correcta. Seguimos por esa senda rodeando El Casalet hasta llegar a lo que parece ser una antigua "calera". Hay que prestar mucha atención en este punto. A unos veinte metros hay otra bifurcación (12). El sendero más visible es la que va por la derecha que es el que NO DEBEMOS TOMAR pues nos dirigiría a otro collado situado entre las alturas de El Casalet y El Rodeno (enfilación sur) y por si fueran pocas nuestras dudas, con nueva bifurcación; a la derecha descenderíamos hacia lo mas profundo de La Barrancada enlazando con el GR-36, y si tomáramos la senda de la izquierda descenderíamos por el barranco del Alcornocal hacia Benitandús. Por lo tanto si tenemos el coche situado en Sueras, es importante no equivocarse en el camino a seguir a partir de la bifurcación (12).

 
En el punto (11) "...es la de la derecha la correcta"
 
En el punto (12) "..tomaríamos el sendero poco visible de la izquierda"

        Situándonos en la bifurcación (12) tomaríamos el sendero poco visible de la izquierda. Es muy importante no equivocarse. Acuérdate Koldo, si me estás leyendo, cómo nos perdimos en este punto acabando reventados en Alcudia de Veo donde hicimos "auto-stop" para terminar andando por el ardiente asfalto los 3 km de carretera que quedaban desde la rotonda de Tales (donde nos dejó el coche) a Sueras para recoger el nuestro. Una situación poco aconsejable.

        Paramos unos momentos para hacer unas fotos y continuamos la marcha siguiendo dirección E, son las 12:00 horas. Vamos por la cresta de la sierra "a caballo" de las dos depresiones. A nuestra izquierda el Barranco de Castro y a nuestra derecha el Valle del Veo. Espectacular!!.

Panorámica desde el Alto (14) hacia La Plana

        Pasamos por un "corral" abandonado y unas trincheras bastante bien conservadas. El calor sigue en aumento comenzando a ser algo sofocante pero ya se acabaron las subidas. Menos mal!! Llegamos al pico mas estratégico de la Sierra de Sueras, El Alto (729 m) (14) cuando son las 12:30, con una favorable visión 360º que nos permite observar todo el recorrido que hemos realizado hasta el momento. Volvemos sobre nuestros pasos unos metros para encontrar el desvío (15) hacia Los Organos. Desde aquí comienza una bajada vertiginosa entre alcornoques y pinos. A veces se pierde la traza del sendero por la hojarasca que cubre la ladera. Joserra y yo vamos notando el esfuerzo mientras Javier aparenta encontrarse bastante entero. Después del peligroso descenso llegamos a un estribo que coincide con la parte más alta de Los Organos de Benitandús (16) (620 m). Son las 12:45 horas. Qué espectáculo más bello se abre ante nuestros ojos!! Todo el frondoso Valle del Veo con Benitandús en primer término a vista de pájaro (nunca mejor dicho) y al fondo el macizo verde-grisáceo del Espadán. De postal!! Javier no sale de su asombro. Se queda extasiado contemplando el paisaje, es su primera visita a Los Organos. Verdaderamente, es para pasarse un buen rato de descanso. Pero el tiempo apremia y aunque vamos en hora, no hay que descuidarse. Todavía queda una fuerte bajada y es muy peligrosa.

El Valle del río Veo desde Los Organos (Benitandús a vista de pájaro)

         Un viejo aljibe de piedra que siempre hemos visto con agua estancada lo dejamos a nuestra derecha, aprestándonos para iniciar otro vertiginoso descenso por zigzagueante sendero entre un frondoso bosque. Conforme vamos perdiendo altura, el calor agobiente se va haciendo mas patente, menos mal que queda poco, porque las piernas comienzan a flojear.

        A las 13:10 horas alcanzamos el antiguo camino de herradura entre Benitandús y Sueras (17) (440 m), un cártel indica la dirección a Sueras y 30 minutos de tiempo. Nosotros tardaremos algo más, seguro. Pero lo peor ya ha terminado. Ahora vamos ascendiendo muy suavemente bordeando el barranco que desagua en el Embalse de Tales y que se encuentra casi lleno. 20 minutos después, llegamos al collado (18)(500 m) desde donde sale a nuestra izquierda el sendero directo al Alto (14). Son las 13:30 horas. Continua el sendero en descenso ya con Sueras a la vista, siguiendo el camino de herradura que se hace muy incómodo por las piedras sobre las que tenemos que pisar pero es poco trecho. En diez minutos el sendero termina en una pista de tierra. Allí esperamos a Joserra que viene algo rezagado. Cuando llega a nuestro lado le soltamos:

        - Esto es ya una autopista, Joserra!!

        - Desde luego -nos contesta- ya tenía ganas.

        A las 14:00 horas casi en punto llegamos a la plaza donde tenemos estacionado el coche. Han sido 6 horas de travesía y vamos chorreando sudor por los cuatro costados y las piernas que han acusado el esfuerzo de las continuas subidas y bajadas. Nos cambiamos de indumentaria, bebemos abundante agua y nos volvemos a Castellón. La excursión ha sido un éxito total. Hasta me atrevería a decir que es la mas bella de las que hemos recorrido hasta el momento por la Sierra de Espadán.

        - Hasta la próxima - nos dice Joserra mientras arranca el coche- Todavía llego a Benicassim a buena hora para darme un baño en el mar.

        - Que lo disfrutes, date un baño por nosotros- le contestamos.

        -Ha sido una magnífica excursión Mario -me dice entusiasmado Javier al despedirse- hasta otra nueva oportunidad.

        - Me alegro mucho que te haya gustado Javier -le contesto-. Verdaderamente es una "ruta mañanera" preciosa. Algo larga y durilla pero incomparable. Hasta cuando quieras.

NOTA: Este circuito se puede hacer también al contrario, subiendo directamente al Alto (14) desde Sueras y al llegar a los Manantiales de Monte Castro, tomar la pista asfaltada a Sueras. Esta alternativa nos llevaría unas 04:30/04:45 horas. No veríamos Los Organos y el Castillo de Mauz, lugares que podemos dejar para excursiones de más corto recorrido. Por ejemplo:

a) Benitandús-Los Organos-El Alto(14)-Collado (18)-Benitandús (02:15/02:45 horas)

b) Sueras-Castillo de Mauz-Los Manantiales de Monte Castro-Pista asfaltada-Sueras (03:00/03:30 horas)

 

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