Ruta 6

Chóvar-Barranco de Ajuez-Nevera-Chóvar
(por el PRV-138)

Domingo, 8 de febrero de 2004

        Hoy hemos decidido cambiar de zona para ir descubriendo nuevas rutas y nos desplazaremos a Chóvar para internarnos por el Barranco de Ajuez .

        Recojo como de costumbre en Villarreal a mis amigos y compañeros de fatigas Joserra (padre e hijo) y tomamos la nacional N-340 que dejamos en la circunvalación de Nules para desviarnos hacia Villavieja, desde allí a La Vall d'Uxó, que bordeamos por la travesía norte para tomar la CV-230. Pasamos ante la localidad de Alfondeguilla y 7 km más allá y tras coronar el Puerto de Marianet (400 m), tomamos un desvío a la derecha y a 3 km se encuentra el bonito pueblo de Chóvar, una de las antesalas meridionales de la Sierra de Espadán. En un letrero bien situado a la entrada del pueblo podemos leer "Piscinas" y "Embalse de Ajuez". Siguiendo la dirección de las flechas llegamos a una zona de recreo donde han acondicionado un buen aparcamiento para dejar el coche. Son las 08:45 horas y el ambiente es fresco. Como cada año en esta época, el anticiclón lleva unos días anclado en la península y son habituales las nieblas, pero vamos preparados para todo y bien abrigados con nuestros polos nórdicos emprendemos la excursión.


Itinerarios completos de las dos opciones del recorrido Chóvar-La Nevera-Chóvar

      Una moderna señal de la Generalitat clavada en el suelo nos indica la dirección a tomar. Tras pasar las piscinas y un Grupo Escolar (buen sitio para llenar la cantimplora en la fuente del patio), torcemos a la derecha hacia la salida del pueblo. Dos señales de madera indican: "PR-138 Eslida 1 h 44'; La Nevera 52' " y "PR-138 Alfondeguilla por Castro 3 h 5' ". Cuando comienza la pista podemos leer en otras señales de madera mas vieja los lugares por donde pasaremos: "Minas de mercurio", "Fuente Fresca" y "Embalse de Ajuez" junto a las marcas blanco-amarillas del PR y una marca azul de origen local pintadas en la roca y que serán nuestras compañeras de viaje durante todo el recorrido.

        Nos enfrentamos a la pista y en menos de 5 minutos estamos pasando el Embalse de Ajuez por su margen izquierdo en el sentido de la marcha. Por la poca cantidad de agua embalsada podemos hacernos una idea del pobre año pluviométrico que padecemos. La cola del pequeño embalse la cierra un muro de piedras que hacía las veces de contención, cuando las minas se encontraban en explotación, de los sedimentos mineros arrastrados por las aguas provenientes del barranco. Un panel informativo describe minuciosamente la procedencia árabe del embalse así como sus características.

        A partir de ese lugar se inicia un sendero pedregoso por la izquierda del lecho del barranco y que va remontándolo entre grupos de alcornoques y pinos poco compactos. Pasamos ante una caseta y una fuente cubierta y poco después el cauce se va estrechando hasta pasar entre dos torres de rocas de rodeno de formas verdaderamente caprichosas, donde la vegetación se va espesando y con ella la humedad ambiental que hace que se empañen los cristales de las gafas.

        A las 09:05 horas llegamos a un lugar que señalizado por la Generalitat como "Fuente Fresca", aunque la verdad es que la fuente brilla por su ausencia. No oimos ni un solo sonido que se identifique con un manantial, solamente nos damos cuenta de una zona de helechos completamente secos que seguramente esconden el manantial cuando lleve agua, así que a seguir nuestro camino. A partir de allí el sendero inicia una subida fuerte por la vertiente derecha del barranco en el sentido de nuestra marcha que en ese punto comienza a abrirse. Pasamos ante un grupo de longevos alcornoques (por sus hechuras deben ser los "patriarcas" del barranco), en cuyos gruesos troncos aún permanecen las huellas de un incendio reciente que diezmó la flora del barranco de la que solo se salvaron los resistentes alcornoques y algún que otro pino y carrasca, por lo tanto el paisaje se nos antoja algo desolador.

La Mina del Hembrar

        A las 09:30 horas nos encontramos ante la señal de la Generalitat marcada con el punto 3 y que situa una de las minas de mercurio, la Mina del Hembrar que debería ser la mas importante. Allí abajo en la cabecera del barranco el casetón de entrada a la mina, una escombrera de ganga a cierta distancia de la que sobresale una destartalada y oxidada vagoneta y lo que queda de las vías, eso es todo. Un paraje bastante tétrico, escenario adecuado para rodar una película de buscadores de oro del oeste americano.

        Seguimos nuestra marcha por un sendero de mas anchura que seguramente sería el utilizado por los mineros para bajar a la mina hasta que alcanzamos una pista, son las 09:45 horas, es decir, hemos empleado una hora para llegar hasta aquí. Desde este mirador podemos observar las antenas del Aljub y allí abajo el impresionante Barranco de Ajuez del que procedemos. En primer plano, entre las rocas dispersas observamos troncos ennegrecidos, restos del último incendio.


Barranco de Ajuez desde la pista

        A la izquierda la pista se dirige a Eslida, a la derecha a La Nevera que es el camino que tomamos.

        La pista pica hacia arriba y tras una curva muy cerrada a la derecha llegamos a una bifurcación con un gran letrero de la Consellería de Medio Ambiente y unas señales que dirigen al caminante hacia la pista de la izquierda con una señal que simula nieve (la Nevera), pero nosotros desatendemos las indicaciones de la Generalitat y seguimos nuestra ruta del día de hoy, por la pista de enfrente hasta llegar a una pequeña explanada donde la pista inicia el descenso.

Vista de las pistas y el cortafuegos

        En ese punto sale a la izquierda un cortafuegos directo hacia el dorsal del Hembrar. A nuestra derecha observamos una fina chimenea que sobresale al final de la explanada, se trata de los restos de unos hornos que se usaban para separar el mercurio del cinabrio.

        Sin mas dilación, tomamos el empinado cortafuegos, a la vista la primera prominencia a la que llegamos resoplando por lo que hacemos una corta parada para tomar aire y normalizar el pulso. Seguimos hasta la segunda altura con bastante menos esfuerzo, girando lentamente hacia el este. Ahora toca descender hasta un descansillo donde se inicia la ascención a la siguiente cota ya en dirección sur. A la izquierda de ese cambio de pendiente vemos las fitas que indican el sendero hacia la Nevera de Castro, son las 10:25 horas. Dejamos su visita para otro día y continuamos hacia arriba hasta alcanzar el Pico de la Nevera donde se encuentra el vértice geodésico. Hacia levante divisamos a corta distancia el Castillo de Castro encaramado en un escarpado cerro y en la misma enfilación a lo lejos la silueta inconfundible del Font de Cabres. Lástima que la visibilidad deja mucho que desear. Seguimos nuestra marcha en subida hasta la máxima cota del dorsal donde están emplazadas las antenas de comunicaciones donde hacemos un corto descanso.

Mojón de Alfondeguilla en lo alto del promontorio y abajo a lo lejos Chóvar

        Ya por la cresta del cordal y por cotas mas regulares pasamos unas ruinas que pertenecían a La Erica del Vaquero, un antiguo asentamiento de construcciones de piedra casi en el borde del precipicio de las que solo se conservan sus anchas paredes en aparente buen estado de conservación.

         Continuamos nuestra marcha buscando un sitio adecuado para descansar y almorzar que encontramos un poco mas adelante entre un bosquecillo de pinos junto a unos cortados rocosos a escasos metros del llamado Mojón de Alfondeguilla, son las 10:55 horas. Es un lugar idóneo de observación mientras almorzamos. Dirigiendo la visual hacia poniente entre los cortados de rocas del promontorio donde se asienta el Mojón en primer plano se divisa abajo a lo lejos las blancas casas del pueblo de Chóvar y a duras penas por la neblina el Alt de l'Aljub con las antenas del repetidor y a su izquierda el escarpado Pico del Bellota. También es curioso observar el trazado de la pista a media ladera del barranco y el cortafuegos por donde hemos subido al cordal.

 
Lugar de descanso y almuerzo

        A las 11:20 horas y después de hacernos unas fotos, recogemos nuestras cosas y ya con el estómago agradecido reemprendemos la marcha. La pista por la que veníamos ha ido progresivamente perdiendo anchura hasta desaparecer y ahora nos tenemos que guiar por las fitas que afortunadamente alguién ha tenido la buena idea de ir colocando y que nos dirigen por una trocha que intenta aprovechar cualquier resquicio entre las rocas para hacer posible el paso del senderista y que en numerosas ocasiones se difumina pero no hay que preocuparse, siempre tendremos una fita estratégica al alcance de la vista que nos va a indicar la dirección a tomar.

         La bajada por El Carrascal se hace trabajosa y en algunos sitios hasta complicada y molesta y es que tenemos que perder la altura ganada en muy corto espacio por lo que el desnivel es considerable. Incluso tenemos que ayudarnos con las manos sujetándonos a los troncos chamuscados y piedras tiznadas por el incendio que trasladan el hollín a las palmas de las manos que pronto se ennegrecen.

        Con algunos apuros, sobre todo Joserra padre que se queda algo distanciado y que se desgañita para hacerse oir y decirnos que le esperemos, llegamos por fin a un descansillo libre de rocas y donde una fita de mas envergadura con la que casi nos topamos indica que tenemos que girar a la derecha (ojo a la senda que continua al frente y que no debemos seguir) por un sendero despejado que después de pasar por una pedrera enlaza se encuentra con la pista, practicamente estamos llegando al final del recorrido.

        Tomamos la pista a la izquierda continuando la bajada ahora con mayor comodidad, menuda diferencia!!. Después de una curva muy cerrada a la izquierda y un corto tramo recto, la pista termina arrancando un sendero que en suave descenso y a media ladera nos acerca al embalse entre pinos y alcornoques y en último término entre almendros. Llegamos al dique de contención del Embalse de Ajuez a las 12:50 y después de hacernos unas fotos con el fondo del barranco, alcanzamos el pueblo a las 13:00.

 
Al término de la excursión junto al Embalse de Ajuez y con el fondo del Barranco homónimo

        Bonita y trabajada excursión por la dura pendiente del Carrascal que otro día tendremos que completar con la visita a la Nevera de Castro aunque por supuesto volviendo por la pista siguiendo el itinerario marcado por la Consellería de Medio Ambiente.

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