Ruta 27

CIRCULAR DE CHÓVAR

(Por el Barranco de Ajuez y La Nevera de Castro))

Sábado, 3 de octubre de 2009


  1. Aparcamiento Chóvar
2. Embalse de Ajuez
3. Fuente Fresca
4. Mina
5. Enlace Pista
6. Bifurcación pista

7. Salida de pista
8. Nevera de Castro.
9. Enlace pista dorsal Nevera.
10. Depóosito agua.
11 Mina, hornos y cascada.
12. Enlace pista
13. Fin de Pista. enlace senda.

 
       

        Hace fresquito a la 07:30 horas, hora a la que salimos de Castellón Paco, Rafael y un servidor, pero el cielo está completamente raso lo que vaticina un día hermoso. La ruta de hoy, discurre casi en su totalidad por el Barranco de Ajuez. por lo que hay que desplazarse a Chóvar. 45 minutos de coche se necesitan para llegar al aparcamiento situado a la entrada del pueblo junto a la Piscina Municipal y el Cementerio antiguo. Poco a poco van apareciendo los participantes de la excursiòn que hoy compartimos con el Club Senderista de la Refinería de Petróleos BP.

A las 08:55 horas estamos dispuestos para salir. El itinerario está debidamente señalizado por la Generalitat Valenciana. Entre el cementerio y las piscinas, desembocamos en una calle que tomamos a la derecha, hacia arriba, pasamos anter las Escuelas y nuevamente a la derecha para enfilar el Barranco de Ajuez.
A 5 minutos de la salida, llegamos al Embalse de Ajuez que se encuentra rebosando agua. Es muy raro encontrarlo así de lleno y es que el pasado fin de semana cayó mucha agua en la Provincia de Castellón. Es bonito verlo así. El pico rocoso del Castellet se refleja en el agua. Frente a nosotros, la entrada al barranco.
Esta es la vista del Embalse de Ajuez desde la cola. Se atribuye su construcción a los árabes. El embalse retiene las aguas de lluvia que proceden de los pies del Pico Nevera. Suministra agua de riego para las huertas de la zona sur de Chóvar.
Primeros pasos por el Barranco de Ajuez por un camino muy pedregoso. Se pasan unas pedreras, se deja una antigua galería minera con su escombrera a la izquierda y paralelo al cauce del arroyo nos adentramos en el barranco entre encinas, alcornoques y matorrales de ribera.
La vegetación se va haciendo más densa. Después de andar unos 8 minutos por el margen derecho del cauce del arroyo, se cruza por primera vez.
Por la margen izquierda, se sigue ascendiendo con suavidad pasando junto a unos asombrosos farallones de rodeno de curiosas formas. De nuevo hay que cruzar el arroyo pero este tramo lleva mas agua y hay que extremar las precauciones para no resbalar. Estamos muy próximos a la Fuente Fresca. Ya se percibe el rumor de la corriente de agua. A las 09:30 horas llegamos a la Fuente situada en un recóndito lugar en el fondo del barranco, rodeada de espesa vegetaciòn dominada por grandes helechos. Un paraje de gran belleza. Por la fuente mana un generoso caño de agua. Algunos no se resisten a probarla. El rodeno trasmite al agua un sabor especial.
Pasada la fuente, se comienza a ascender una pendiente mas exigente. Franqueamos unos hermosos ejemplares de alcornoque que llaman nuestra atención. Han aguantado todos los incendios habidos en la zona. Resoplando llegamos a una especie de mirador donde es obligatorio unos minutos de descanso para tomar aire y contemplar el barranco de donde procedemos. El pico puntiagudo del Castellet sobresale majestuoso del barranco.
Un mojón de la Generalitat Valenciana nos indica el desvío para visitar una de las antiguas minas de mercurio que se hallaban diseminadas por la zona del Hembrar. Son las 09:45 horas. No nos resistimos a visitarla. Está situada junto al cauce del barranco. La galería está completamente anegada de agua y protegida con unas traviesas de madera para evitar la entrada de intrusos, es peligroso.

El paraje es desolador. Restos de vagonetas, railes retorcidos, escombreras, construcciones en ruinas. Una foto junto a una de las vagonetas es obligatoria.
Retomamos la senda y rodeamos la cabecera del Hembrar. A nuestra derecha se alzan unos sorprendentes cortados de rodeno. Cuando llueve se forman varias cascadas. Seguimos el ascenso hasta alcanzar la pista principal. Son las 10:05 horas.

El panorama se abre al norte mostrando La Plana. A nuestra espalda queda el Barranco de Ajuez, el Alto del Aljub con sus antenas y el Bellota y sus pedreras. Tomamos la pista a la derecha. A unos 400 metros llegamos a una bifurcación. Tomamos a la izquierda. Se camina con facilidad en suave ascenso en un entorno de pinares que agradecen nuestros ojos. Es inevitable inhalar unas profundas bocanadas de aire puro mezclado con los aromas que desprenden las hojas de pino limpio. A unos 560 metros de la bifurcación sale una pista a la izquierda, es la que se dirige a Eslida. Nosotros continuamos por la nuestra hasta llegar a una curva cerrada a la izquierda (800 metros) desde donde parte un sendero perfectamente señalizado. Comienza un repechón que exige un esfuerzo suplementario. La cuesta se las trae. Después de unos 200 metros de dureza, vamos llegando desperdigados y resoplando a la Nevera de Castro, rodeada de pinos y encinas. Situada a 820 metros de altura es una de las neveras mejor conservadas de la Sierra de Espadán. Son las 10:35 horas. Hora del almuerzo. Llevamos recorridos 5,33 km.
Los componentes del grupo se distribuyen por los alrededores para dar cuenta de los bocadillos.
Algunos no se resisten a encaramarse a la cúspide de la nevera. No hay peligro, está bien firme.
Se divisa el majestuoso Castillo de Castro que se alza sobre las rocas de un promontorio escarpado que emerge entre los Barrancos de Cabrera y el Horcajo. El panorama es espectacular.
Son las 11:05 horas. Una vez contentados los estómagos nos disponemos a reanudar la marcha.
Siguiendo la señalización, ascendemos por una senda hasta alcanzar la pista que se dirige al Vértice Geodésico, el Pico del Nevera y el mojón de Alfondeguilla. Estamos en la cota más alta del recorrido (835 metros). Tomamos la pista a la derecha en descenso que poco a poco se va haciendo más pronunciado desembocando en la pista principal donde han construido un depósito de agua contraincendios. Cruzamos la pista y después de pasar por el borde de una pequeña balsa artificial enlazamos con un sendero entre matorrales que nos dirige a las instalaciones en ruinas de otra de la minas de mercurio situada justo al borde del precipicio.
Descendemos para visitarla. Lo primero que encontramos es una trituradora de mineral.
Incomprensiblemente, la trituradoa aun funciona. Carles y otro compañero, suministran la fuerza motriz suficiente para moverla con facilidad y demostrar su funcionamiento triturando un ladrillo. Buenos rodamientos debe tener.
Aquí vemos la trituradora desde un nivel inferior.
Llegamos a la boca del horno. Solamente falta el mechero y el gasoleo para darle fuego y proceder al tostado del cinabrio a una temperatura de unos 600ºC. El mercurio se volatiliza y sus vapores son conducidos a dispositivos de condensación herméticamente cerrados, donde el mercurio se condensa y se recoge en estado líquido. Todavía se pueden ver los restos de esos conductos en las construcciones de la derecha. Es muy curioso. La mente se retrotrae a esos tiempos de precariedad en los que las medidas de seguridad e higiene en el trabajo brillaban por su ausencia a pesar de la gran toxicidad del ambiente que se debía respirar.
Una foto de grupo ante las ruinas es obligatoria.

Desde el lugar se puede contemplar una hermosa panorámica del Barranco de Ajuez.
Seguimos nuestra marcha. Descendemos por unos terraplenes hasta el cauce del arroyo que viene del Pico Nevera, cuyas aguas forman las cascadas. Hace dos días todavía se podían contemplar por la cantidad de agua caida el fin de semana. Estamos casi al borde del precipicio. Da un poco de vértigo. Cruzamos el cauce y remontamos un talud entre matorrales y a unos metros enlazamos con la antiguas pista de acceso a la mina. La tomamos a la derecha y poco después entroncamos con la pista principal que tomamos a la derecha en descenso continuo. De vez en cuando surgen manantiales que brotan de la ladera y cuya agua forma regueros por la pista. Nos llama la atención un hermoso ejemplar de alcornoque al borde de la pista, debe tratarse del patriarca del barranco. Tras 2 km de bajada, termina la pista. Un mojón de la Generalitat indica la continuación por un sendero muy agradable entre alcornoques y carrascas.

Tras recorrer unos 400 metros, aparece en el valle el pueblo de Chóvar y las instalaciones de la planta embotelladora de agua de denominación de origen.
Enseguida tenemos a la vista el embalse al que accedemos por el dique. Son las 12:30 horas.
Rodeamos el embalse y enfilamos el pueblo ....
al que accedemos en el aparcamiento cuando son las 12:40 horas.

Resumen:
Salida de Chóvar (400 m): ....... 00:00 horas
La Nevera de Castro (820 m): .. 01:40 horas.
Llegada Chóvar: ....................... 03:45 horas

Distancia recorrida: 10,3 km
Tiempo total empleado: 03:45 horas (Almuerzo 1/2 hora + visitas minas)
Desnivel máximo: 450 metros

 

               Tabla de contenido