Puertomingalvo desde La Vega

 

Ruta 1-especial

VISTAVELLA-PUERTOMINGALVO
(Por la Sierra de la Batalla)

Sábado, 24 de marzo de 2007

La Sierra de la Batalla

 

Hoy tenemos que madrugar algo más que otros sábados. El trayecto hasta Vistavella nos llevará una hora y media aproximadamente y el microbús que hemos contratado sale de Onda a las 06:00 horas. Allí recoge a Pepe y Juanillo, pasa después por Villarreal donde suben Juan y Carlos y luego por Almassora donde aguarda Vicente y por último en la Plaza del Juez Borrull de Castellón donde recoge al resto de componentes de la excursión de hoy: Rafa, Paco, Alfonso, Xosé Manuel, Joserra, Luis y un servidor. Son las siete menos diez de un día que se espera luminoso. Ya veremos lo que nos depara a 1500 metros de altitud.

De Vistavella a la Sierra de la Batalla

Son las 08:30 horas cuando llegamos a Vistavella y nos disponemos de inmediato a dar comienzo a esta ruta especial. El viento sopla con fuerza y la temperatura debe estar rondando los cero grados. Hay que ir bien abrigado.

Salimos de Vistavella (0) comenzando a rodear el Tossal del Calvario por su ladera este. En su comienzo el camino está bastante arreglado. Cuando termina el paseo (1) giramos a la derecha por un repecho cuyo piso ha sido acondicionado con losetas. Vamos en dirección oeste por un bonito sendero marcado hasta llegar al Collado de la Creveta (2) entre el Tossal de l’Alforí y el del Calvario. Allí coincidimos con la señalización blanca-roja del GR-7 iniciando un descenso por una cañada que a unos 500 metros se bifurca (3). Hay que tomar la cañada de la izquierda siguiendo siempre la señalización del GR-7. Delante nuestra tenemos el extenso “Plá d’Amunt” (Llano de Arriba) que deberemos atravesar. Caminamos con paso vivo con objeto de vencer al frío. A 2,5 km de la salida alcanzamos la carretera (4) que comunica Vistavella con San Juan de Peñagolosa.

Atravesando la carretera, continuamos por una pista asfaltada que discurre por el “Plá d’Amunt” en dirección a la Sierra de la Batalla que tenemos al frente. A 1 km de la carretera cruzamos la rambla y poco después abandonamos la señalización del GR-7 que tira hacia la izquierda en dirección a San Juan de Peñagolosa. Siguiendo la pista, pasamos ante un chozo circular de piedra seca con el techo cubierto de tierra en muy buen estado de conservación y poco después tomamos un camino de rodadas a la derecha (5) que se dirige directamente al Mas del Carrascar. Una carrasca solitaria a la derecha del desvío es una buena referencia. Antes de llegar al “mas” dejamos a nuestra izquierda unas hermosas carrascas que llaman la atención por su envergadura y esbeltez.

 
El Plá d'Amunt desde el Mas del Carrascar
 
El Peñagolosa desde la cañada

Son las 09:30 horas cuando llegamos al Mas del Carrascar (6) situado en las estribaciones de la Sierra de la Batalla a 1200 metros de cota. Han sido 4,5 km los recorridos. Aunque hace sol, el viento sigue soplando con fuerza lo que aconseja buscar un sitio al sol y sobretodo al socaire para almorzar. Hay que ir bien alimentado pues el trayecto lo va a exigir.

A las 10:00 horas reanudamos el camino iniciando un ascenso pronunciado por una ancha cañada de piso rocoso irregular muy incómodo para caminar que se dirige directamente hacia la cresta de la sierra. Cada cual a su ritmo va ganando altura siguiendo unas señales de pintura roja que deben haber pintado no hace mucho. Pasamos ante el Mas de la Corraliza que dejamos a nuestra derecha y seguimos ascendiendo por la cañada que dejaremos a la salida de una bifurcación a la izquierda (7). Las señales rojas no dan lugar a dudas del sitio por donde debemos salvar el ribazo de la izquierda de la cañada para continuar ascendiendo en diagonal por una trocha que suaviza la pendiente hasta alcanzar la pista que discurre por la cresta de la sierra (8). Aquí nos reagrupamos y llenamos los pulmones de aire para continuar. Son 6,6 los kilómetros recorridos hasta el momento. El Pico Peñagolosa sobresale majestuoso hacia el sur. Fijando la vista hacia el este podemos divisar, a la izquierda del Tossal de l’Alforí y el del Calvario, el campanario de la iglesia y algunas casas de Vistavella y delante la extensa llanura. Al otro lado de la sierra podemos contemplar la gran depresión por la que fluye el Río Monlleó, y a lo lejos se pierde el agreste e irregular terreno que conforma el Maestrazgo turolense.

Sierra de la Batalla-Puertomingalvo

Continuamos por la pista hacia la izquierda que sigue ascendiendo pero con mayor suavidad hasta alcanzar tras 1 km después del encuentro con ella una altitud de 1500 metros. En este punto hay que prestar atención a una fita que marca un pequeño sendero a la derecha por el que debemos continuar (9).

El sendero discurre por un bonito pinar de ejemplares jóvenes, que en descenso suave nos lleva hasta un collado al pié del Tossal de la Batalla donde alcanzamos una pista que se dirige a la cima del “tossal” A los pocos metros de haber tomado la pista, encontramos una fita a nuestra izquierda (10) que nos marca un azagador. Desde este punto podemos ver al otro lado del barranco, sobre una loma, el Mas de la Sierra por el que deberemos pasar. El azagador muy pedregoso se dirige en diagonal al fondo del Barranco de Monzón donde llegamos sin apenas dificultad (11).

Una vez en el cauce del barranco, nos dirigimos a la derecha llevando a nuestra izquierda un frondoso pinar por el que nos internamos por una pista tras pasar por un ensanchamiento por el que suele fluir agua procedente de un manantial a nivel del suelo, pero ahora está completamente seco.

Por la pista vamos ascendiendo la ladera hasta que desaparece dando paso a un camino algo perdido y en algunos tramos casi taponado por las ramas secas de pinos resquebrajados por el viento o la nieve. Pepe saca las robustas tijeras de podar y se tiene que emplear a fondo para dejar el paso despejado. Seguimos subiendo intuyendo la traza del camino hasta que llegamos a una alambrada que nos cierra el paso. Al otro lado de la alambrada discurre una pista. Un mojón a nuestra derecha nos indica que estamos en el límite provincial. Pasamos a la Provincia de Teruel.

 
Al socaire del Mas de la Sierra
 
El Mas de la Sierra

Vamos pasando uno a uno bajo la alambrada y enfilamos la pista hacia la izquierda que en suave pendiente nos deja junto al Mas de la Sierra (12) con una sola casa en pié, aunque la cubierta de teja roja se conserva bastante bien. Algunas veces se ven a las vacas pastando por la pradera. Desde el aquí ya podemos ver nuestra siguiente etapa que es el Mas de Navarro situado sobre una loma tras el Barranco del Mas del Sapo que tendremos que salvar. El viento sigue soplando con fuerza y a pesar del sol, hace frío. Llevamos 10 km desde la salida.

Después de una paradita, continuamos por la verde ladera, descendiendo en diagonal como Dios nos da a entender. Pepe tiene que emplearse a fondo para ir podando las ramas secas de zarzas y rosales silvestres que nos estorban el paso hasta alcanzar un carril de rodadas por el que llegamos al fondo del barranco (13), justo donde se halla el Manantial del Sapo a la izquierda de la pista. Un exiguo chorro de agua brota del manantial. El agua forma unas charcas  entre las piedras cuyas aguas turbias delatan presencia reciente de jabalíes que deben acudir para beber y desparasitarse.

 
Llegando al Mas de Navarro
 
Ruinas del Mas de Navarro

Seguimos por la pista unos metros y justo cuando forma una cerrada curva hacia la izquierda, surge a la derecha un senderito que en suave ascenso se introduce por el prado y discurre entre matorrales y zarzas secas que de nuevo hacen trabajar a Pepe con las tijeras. Poco después llegamos a un grupo de construcciones en ruinas esparcidas por la loma ( 2 km desde el Mas de la Sierra). Es el Mas de Navarro (14). Aquí nos damos un descanso mientras observamos las ruinas que el paso del tiempo ha convertido lo que sería en su día una floreciente explotación agraria.

Continuamos el camino. Ahora hay que descender hasta el próximo barranco para empalmar con una pista que podemos distinguir bien en la otra vertiente. Vamos totalmente a ciegas porque no encontramos trazas de camino. Así que guiándonos por la intuición vamos descendiendo la ladera en diagonal siguiendo las terrazas en las que observamos boñigas de las vacas que a su debido tiempo las traen a pastar. Pepe toma una terraza más inferior a la que llevamos los demás. Al final nos toca descender a las bravas hasta el paso del barranco (15) en cuya otra orilla nos esperan Juan, Pepe y Carlos. Es este un tramo algo confuso por la falta de referencias aunque la pista situada enfrente es una buena guía. Lo único es que hay que dar con el paso del cauce del barranco más adecuado.

Manantial de la Carrera

Reagrupados iniciamos el ascenso de la ladera por una trocha en busca del arranque de la pista. Ya en ella, la tomamos en el único sentido posible que asciende suavemente. Llega un momento que la pista se bifurca, nosotros tomamos la que sigue por la izquierda en ascenso. Poco después llegamos al Manantial de la Carrera (16), lugar previsto para comer (2 km desde el Mas de Navarro). Son las 13:15 horas. Aquí nuestra ruta comienza a coincidir con el PRTE-31 que une Puertomingalvo y San Juan de Peñagolosa. Las marcas blanco-amarillas lo confirman.

El viento sigue soplando frío y la verdad es que no apetece mucho quedarse parado en este lugar. Además por el manantial no brota una sola gota de agua. Solo vestigios de nieve en el canalón hecho con un tronco ahuecado que sirve como abrevadero. Algunos opinan que sería mejor intentar llegar a Puertomingalvo para comer, otros mas cansados consideran que es mejor pararse a comer según estaba establecido. Democráticamente se efectúa votación resultando que la mayoría está por parar a comer aunque en un sitio algo más resguardado. Así que continuamos por la pista que ahora desciende hasta llegar al cauce del barranco (300 metros desde el Manantial de la Carrera), donde termina la pista (17) y se inicia un camino que continua debidamente señalizado con postes a media altura con las marcas blanco-amarillas. A la derecha dejamos la verja de acceso a alguna “masía”. Entre pinares vamos remontando la otra ladera hasta que, sin ir muy lejos, encontramos un lugar a propósito para comer y descansar.

Lugar de la comida

Cada cual se busca un sitio y poco a poco vamos engullendo los bocadillos. Había hambre y creo que a todos nos venía bien un descanso.

Terminada la comida campestre, estimamos que lo mejor era seguir de inmediato pues sentimos frío, el viento no remite, y lo único que podíamos coger, sudados como íbamos, es algo malo. Así que a las 14:30 horas nos preparamos para reanudar la excursión.

Se hace dura la subida por la ladera y más aun en plena digestión. Vamos siguiendo la señalización, que no da lugar a dudas, entre verdes praderas y bosque de pinos. Resoplando llegamos a un collado donde conectamos con una nueva pista (18). A la derecha vemos una masía, se trata del Mas de Juan. De haberlo sabido, hubiera sido un buen sitio para resguardarse y comer a gusto. Aquí hay un poste señalizador que nos indica que estamos siguiendo el PRTE-31. (800 metros desde el cauce del barranco).

Continuamos por la pista en dirección a Puertomingalvo. Vamos descendiendo con suavidad entre praderas y pinos hasta llegar donde una cadena cierra el paso (19), por cierto que estaba rota por el suelo, y que da acceso a la finca del Mas de Umbrión (1100 metros desde el poste señalizador). Las marcas nos sacan de la pista a la izquierda por una senda pedregosa que en diagonal enfila hacia el fondo del Barranco de la Calera (900 metros desde el desvío). Una vez en el cauce (20), se cruza iniciando la remontada por la vertiente derecha de un ramal del barranco que enseguida se cruza para continuar ascendiendo por la vertiente izquierda. Poco a poco el barranco se va abriendo formando terrazas de cultivo de cereal. La senda que llevamos se perfila entre dos ribazos hacia un “mas” situado en el collado. Es el Mas de Juanao. El paso entre los ribazos es muy incómodo debido al empedrado irregular del piso y a las zarzas que crecen a ambos lados, cuyas ramas Pepe se encarga de cortar (700 metros del cauce del barranco).

Una vez en el collado (21), ya podemos contemplar Puertomingalvo encaramado en un cerro pura roca. Por una cañada espléndida, cubierta por una “alfombra verde”, nos vamos aproximando, ya prácticamente en llano, al destino. Pasamos por la Fuente de Dornajo (22) donde se halla un “peirón” de piedra al que le falta la cruz de hierro de su remate. (900 metros desde el collado). Observamos como la superficie del agua del abrevadero está cubierta por una placa de hielo y es que la temperatura sigue siendo bastante fría y el molesto viento no ha dejado de soplar en toda la jornada. Estamos en la partida de la Vega.

 
Puertomingalvo a la vista
 
La Vega y Puertomingalvo

A unos 360 metros de la fuente-abrevadero, justo donde se encuentra un corral, se inicia un fuerte repecho de 500 metros para alcanzar las primeras casas del pueblo (23) al que vamos accediendo con cuentagotas. Son las 15:45 horas. En el bar, que forma parte del Hostal “Entre Portales”, celebramos la feliz conclusión de la excursión y aprovechamos para felicitar con un brindis de rica cerveza al amigo Juan que acaba, como quien dice, de formar parte del gremio de los abuelos.

El "peirón" del Dornajo o de la Vega

Han sido 18,5 km los recorridos. Los continuos barrancos que hay que salvar, unos verdaderos rompe piernas, hacen que la media horaria haya sido más bien baja. Con la parada del almuerzo, la comida y alguna detención que otra, han sido 07:15 horas las empleadas.

NOTA: Se podría llegar a comer a Puertomingalvo pues en el Hostal, según nos asegura el propietario, no hay problema para servir la comida, siempre que se encargue, aunque se llegue algo tarde.

 

 

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