O Cebreiro-Pallozas

27™ Jornada

Lunes, 20 de mayo de 2002

Ruitelán-Hospital de la Condesa

Parcial 16 Km; Total 598 Km; A Santiago: 146 Km

De Galicia al cielo

          A las 7:00 horas, los contundentes compases de "La danza de las Valkirias" de la famosa ópera de Wagner "El anillo de los Nibelungos" nos despierta, sigue después el más melodioso "Capricho italiano". Con tan privilegiada música de fondo nos aseamos y desayunamos allí mismo. El alojamiento con la media pensión 12 €, bueno uno más por transportarnos la mochila hasta Hospital de la Condesa. Hoy queremos hacer la subida sin peso a la espalda, Juan Luis nos ha convencido, espero que el Apóstol nos sepa perdonar el pecadillo.

          Las HerreríasJuan Luis y Visi parten, como siempre, por delante. Salgo poco después, el Camino discurre por el arcén de la antigua carretera nacional VI en continuo pero suave ascenso. Vaya si se nota el ir sin mochila!!, aunque la verdad es que se siente uno algo raro, será el remordimiento??. Por el valle observo los bosques de castaños que cubren las verdes laderas. Hace fresco pues el sol aun no ha hecho su aparición pero el cielo está completamente despejado, vamos a disfrutar de otro día primaveral. En una pradera unos burros pacen con tranquilidad, parece escena de otros tiempos. Pasado un kilómetro y medio el Camino deja la carretera y baja hacia la izquierda para cruzar el río Valcarce en el fondo mismo del valle y entrar en la localidad de Las Herrerías. El nombre de este pueblo proviene de las importantes herrerías que a finales del siglo XV caracterizaban la actividad siderúrgica del pueblo. Las Herrerías dispone de un interesante complejo turístico y es el núcleo rural con más población que nos encontraremos en lo que resta de nuestro Camino por el Bierzo. A partir de aquí hasta O Cebreiro el Camino de Santiago se separa definitivamente de la N-VI.

          La travesía por el pueblo se realiza por terreno completamente llano junto al río que se cruza de nuevo a la salida por un puente de madera siendo éste el punto de arranque del temido ascenso que comienza con una empinada cuesta, las botas se clavan materialmente en el asfalto frenando el ímpetu que llevabas. Alcanzo y rebaso a la alemana fuerzota que me había pasado en el desvío, parece que la rampa le ha bajado los humos y enseguida doy alcance a mis compañeros burgaleses, de nuevo los tres en amor y compañía.

          Laderas del CebreiroLa cuesta se hace muy dura, menos mal que la frondosidad del valle con su encanto enmascara algo la realidad. Pronto dejamos la senda asfaltada comenzando a la derecha una corredoira por donde los campesinos conducen las vacas hacia los pastizales. Siguen los repechos bajo una bóveda vegetal, por un piso mojado por el agua que rezuma la tierra en el que abundan las piedras sueltas y protuberancias rocosas y además tenemos que fijarnos bien para no pisar las boñigas del ganado. El ascenso se mantiene durante cuatro largos kilómetros, desde luego tienen razón los que afirman que este tramo es el más duro del Camino de Santiago, pero se respira tanta tranquilidad... que cautiva tu mente, siempre acompañada por el melodioso e incansable trino de los pájaros que abundan en este paradisíaco lugar.

          Después de varias paradas para tomar aliento llegamos al caserío de La Faba, donde sus moradores se dedican de lleno a la ganadería. En este lugar, la pendiente se suaviza bastante y el firme de la trocha mejora a su vez. Se sale a cielo abierto en una zona de praderas donde vacas y terneros pacen a sus anchas.

          Seguimos subiendo y a los 2 km. llegamos al caserío de Laguna de Castilla, último enclave del Camino de Santiago en su recorrido por el Bierzo, con sus hórreos-palloza con techo de paja. Allí decidimos hacer una parada junto a una fuente mientras almorzamos algo de fruta, hay que reponer energías.

          Proseguimos el Camino, la corredoira aborda el último repecho pero con mas suavidad, rodeados por colinas y laderas cubiertas de brezo y verde pastizal y el simpático detalle de algún que otro pajarillo que nos saluda con su canto desde alguna rama de arbusto junto al camino, parece que están acostumbrados al paso de los peregrinos porque ni se inmutan.

         Galicia!! Al fondo hacia el oriente la silueta de los Montes de León son ya un bonito recuerdo, la pendiente termina y aparece un mojón muy especial, es la línea divisoria entre Castilla-León y Galicia, por fin entramos en Galicia!!, faltan 152,5 km para llegar a Santiago, reza la inscripción, que ya no son nada en comparación con los 600 km recorridos, parece mentira que haya podido llegar andando hasta allí y lo principal es que me encuentro bastante descansado. A partir de ahora unos mojoncillos nos indicarán la distancia a Santiago cada 500 metros, la cuenta atrás ha dado comienzo. Como es normal, nos hacemos unas fotos de recuerdo. El paisaje me recuerda las escenas de la película de "Sonrisas y lágrimas" en las laderas del Tirol.

         Paisaje de Cebreiro Nos cruzamos con dos matrimonios catalanes que conocimos en Rabanal del Camino y que nos expresan su sorpresa por el saludo de los pájaros, dice una de las mujeres que ha tenido a uno rozándole prácticamente la nariz y ni se ha movido. Otros peregrinos guiris nos pasan, hoy se advierte mucho movimiento.

          Tres kilómetros más y llegamos a una tapia de piedra a la derecha del camino y otro medio kilómetro nos deja en O Cebreiro. La verdad es que no ha sido tan inhumana la ascensión, pero es natural que el no llevar peso encima ha contribuido a ello.

          El poblado está catalogado como conjunto histórico-artístico, donde se pueden admirar unas cuantas "pallozas", casas de origen prerrománico con el techo de paja.

          Visitamos la Iglesia de Sta. María la Real también de estilo prerrománico donde tuvo lugar el famoso "Milagro del Cebreiro", exponiéndose en una urna el cáliz y la patena, donde se materializaron el cuerpo y la sangre de Cristo, ante las miradas absortas de sus protagonistas, el incrédulo monje celebrante de la Santa Misa y el devoto campesino Juan Santín.

          El poblado se encuentra muy concurrido de peregrinos que son en definitiva los que mantienen la actividad de las 7 u 8 familias residentes.

        Cruceiro de O Cebreiro  Damos unas vueltas por el entorno haciendo tiempo para comer, hasta la una no abren los comedores. Compro unas postales y me entretengo en escribirlas. Algo no va bien en mi interior, el estómago me molesta algo, ya veremos si no me ha sentado algo mal o quizá he cogido algo de frío al pararme pues corre una brisa bastante fresca. Comemos caldo gallego y carne y el postre típico del lugar, queso con miel, la verdad que yo con pocas ganas dejo la mitad de la comida y acto seguido reanudamos la marcha.

          Ahora viene una bajada por el arcén izquierdo de la carretera pero mis molestias estomacales van en aumento, voy mas pendiente de ellas que de otra cosa, vaya por Dios, esperemos que no sea nada grave. Tres kilómetros más y llegamos a un pequeño caserío llamado Liñares donde compro yogur para la noche, creo que el estómago no me va a permitir otro alimento.

          Proseguimos, ahora en subida hasta el Alto de San Roque (1.270 mts) donde se erige un colosal monumento al peregrino. Empieza a lloviznar, toca enfundarse el poncho. Un Alto de San Roqueperegrino italiano que nos da la impresión de ser un profesional de la fotografía nos saca unas tomas y luego le hago a él una foto con su magnífica cámara. Llegan otros peregrinos y el fotógrafo muy cordial se ofrece a sacarles también unas fotos. Nos despedimos deseándonos Buen Camino.

          Reanudamos la marcha por un andadero que aparece a la derecha de la carretera y dos kilómetros más adelante llegamos por fin al Albergue tipo "Fraga" de Hospital de la Condesa, yo lo estaba deseando pues no me encuentro nada bien, las molestias van en aumento.

          Después de recoger nuestras mochilas, la hospitalera nos sella la credencial y nos asigna cama, acostándome enseguida a ver si se me pasa, pero las molestias prosiguen. Después de dos horas dando vueltas y más vueltas en la cama me levanto y hasta que no descargo completamente todo lo que llevaba en el estómago, no me encuentro relajado, Visi me dice que es posible que haya sido la combinación de manzana y naranja que tomé subiendo al Cebreiro o algo de la cena de anoche.

          Amablemente, la hospitalera me ofrece un sobre de manzanilla, infusión que tomo de cena y a la cama a descansar, en el exterior hace bastante fresco y está lloviendo, menos mal que ya me encuentro bastante restablecido.

          Buenas noches y hasta mañana.

Villafranca del Bierzo-RuitelŠn Hospital de la Condesa-Triacastela

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