28ª Jornada

Martes, 21 de mayo de 2002

Hospital de la Condesa-Triacastela

Parcial 15 Km; Total 613 Km; A Santiago: 131 Km

La verde Galicia

          Juan Luis y Visi me despiertan con los buenos días e interesándose por mi salud. Menos mal que todo ha quedado en un susto-les contesto -me encuentro verdaderamente en forma. Entonces -me dicen- vamos delante haciendo camino. OK

          Me levanto y me arreglo, recojo mis bártulos y a la calle a dar alcance a los compañeros.

          El aspecto del tiempo no es muy bueno que digamos, se ha metido niebla y hace bastante fresco. Sigo la carretera por el arcén, a esas horas de la mañana está solitaria. Al poco rato unas flechas me indican desviarme a la derecha pero decido continuar por el arcén. A unos 2 km de nuevo las flechas amarillas me indican una senda a la derecha. Compruebo que esa senda desciende hacia Padornelo y después tendrá que ascender hasta el Alto do Poio por una cuesta de aúpa y hoy por la carretera se va muy bien y la pendiente no da sensación de ser muy fuerte y para mas inri el tiempo no está para experimentos. Así que carretera y manta, pasito a pasito voy superando el puerto, donde llego sin ninguna dificultad. A la derecha se halla el bar de la entrañable Sra. Remedios y allí encuentro a Juan Luis y Visi que acaban de llegar. Ellos han tomado la desviación de Padornelo y no se quieren ni acordar del último tramo, es durísimo-me indican.

          La Sra. Remedios nos prepara un buen desayuno, tostadas con mantequilla y café con leche muy calientito que apetece. Nos despedimos de esta buena mujer que tanto ha hecho y sigue haciendo por los peregrinos sobre todo cuando se encuentran en apuros que es cuando se agradece de verdad, no tiene precio la ayuda que te puedan prestar.

          Quedan 12 km para llegar a Triacastela, ahora sí que será todo en descenso, a tumba abierta como dirían los ciclistas. El Camino discurre por un andadero que va recortando las revueltas, por parajes muy bellos pasando por las aldeas de montaña de Fonfría y Vidueda con sus casas de piedra, pero no se ve un alma a nuestro paso, solo a los perros ladrar defendiendo su territorio.

          A partir de Vidueda la ruta se convierte en una grandiosa terraza con vistas hacia las Entrada a Triacastelasuaves colinas del Concello de Triacastela, todo a nuestro alrededor está verde, con unas tonalidades que solo existen en Galicia. Solo el bocado de una cantera desdibuja algo el paisaje.

          Atravesamos Filloval siguiendo una senda franqueada de hermosos castaños. Por una corredoira en muy mal estado se accede a As Pasantes. Allí nos llama la atención el tronco de un castaño. Preguntamos a un vecino que nos informa que se trata de un castaño milenario cuyo tronco abarca 9 metros de perímetro. El mismo vecino nos recomienda que vayamos al Albergue privado que está muy bien y asimismo que vayamos a comer a Casa Vilasante, -el camarero es cura -concluye sonriente. Le damos las gracias por la información y continuamos descendiendo por una sombría corredoira empedrada hasta Ramil y un kilómetro más allá encontramos la localidad de Triacastela. A la izquierda, en medio de un prado se halla el albergue de la Xunta pero haciendo caso al vecino de As Pasantes, seguimos nuestro camino por la sirga peregrinal de Triacastela hasta dar con el Albergue privado.

         

      Nos atiende Luis el propietario, natural de Algorta que muy amablemente nos enseña el Albergue con detenimiento explicando los detalles. Somos los primeros en llegar y nos asigna una habitación con tres literas y buenas vistas al valle de San Xil. En la pared hay unos ganchos para colgar las mochilas, detalle práctico. También dispone de calefacción. Nos parece un albergue muy confortable. Visi está muy contenta de haber encontrado este albergue que Juan Luis a pesar de ser veterano desconocía.

          Me doy una ducha fenomenal en uno de los baños completos, muy cuidado y limpio. Visi y yo hacemos la colada. Luis se desvive por atendernos. Después de lavar la ropa nos dice que la introduzcamos en una centrifugadora de donde sale casi seca. Una vez realizadas las tareas diarias salimos a reponer energías al Restaurante Vilasante, donde el cura-camarero nos sirve con diligencia y cortesía una buena comida. Luego a hacer una buena siesta. Nada más llegar al Albergue comienza a llover fuerte, lluvia que no para en toda la tarde. Solo salgo a comprar sellos para enviar las postales. Donde mejor se está es en el albergue, allí me siento a la mesa de la sala de estar, rodeado de los demás peregrinos. El tablero de la mesa es la antigua puerta de la casona.

          Luis está pendiente de todo, nos comunica que si el tiempo lo permite nos hará una visita guiada al pueblo. Pero la lluvia no remite. A eso de las siete asoma por la puerta una figura con apariencia humana envuelta en una negra capa y chorreando agua por los cuatro costados, es un peregrino bilbaíno que viene desde Pereje. Se ha hecho nada menos que 44 Km con un tiempo infernal, está completamente destrozado. Nos dice que en el albergue de la Xunta le han recibido sin educación alguna, -está completo- le dijo de malas maneras el hospitalero, prácticamente le han dado una patada en el culo y a la calle, y con el tiempo que hacía...!! No hay derecho!! -afirma completamente abatido. Toma asiento a mi lado y hunde la cabeza entre sus brazos y la tabla de la mesa. Está muy cabreado. Luis intenta tranquilizarle y le recomienda que se dé un buen baño, -ya verás como te recuperas.

          Como la lluvia persiste, no es posible realizar la prevista visita en vivo y a las ocho Triacastela-Monumento al PeregrinoLuis resuelve hacernos una visita virtual en el bienestar del albergue . El nombre de Triacastela podría significar "de los tres castillos" aunque si los tuvo, de ellos no queda una sola piedra. La Iglesia parroquial está dedicada a Santiago y es de origen románico con una robusta torre. Es curioso que para acceder al interior, hay que atravesar el cementerio. En la Plaza do Concello, a la salida del pueblo, se erige un monumento curioso en el que contrasta el pequeño tamaño de la figura del peregrino en comparación con la altura de la pirámide de piedras sobre la que descansa, por lo que podría decirse que más que al peregrino, el monumento quisiera rememorar las piedras de caliza que los peregrinos acostumbraban llevar desde aquí para ayudar a la construcción de la Catedral de Santiago. Por último, el pueblo vive básicamente del Camino de Santiago y algo de turismo rural, hecho constatado por la cantidad de bares y casas de comida y alojamiento que existen.

          Terminada la amena conferencia, dejamos a Visi con su fruta y yogur y nos acercamos, bien protegidos por el poncho porque no deja de llover, al Vilasante para cenar, se hace preciso calentar el estómago. Hay que ver lo bien que me encuentro, si no lo veo no lo creo.

          Acto seguido al albergue a dormir. En la habitación solo estamos los tres, ha sido una deferencia de Luis, las otras estancias se encuentran al completo.

          Duermo plácidamente con el sonido del chapoteo de la lluvia sobre el asfalto de la carretera que pasa junto al Albergue Aitzenea, muy buen albergue, sí señor, recomendable.

          Buenas noches y hasta mañana.

Ruitelán-Hospital de la Condesa Triacastela-Sarria

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