Puente de Orbigo "passo honroso"

22ª Jornada

Miércoles, 15 de mayo 2002

Villadangos del Páramo-Astorga

Parcial 26 Km; Total 486 Km; A Santiago: 259     Km

El "passo honroso"

    He dormido a gusto compartiendo el departamento con un matrimonio holandés. Es temprano, solo son las seis y cuarto pero ya no tengo sueño, así que a ponerse en pié y prepararse para el Camino. Como de costumbre, a esta hora de la mañana hace fresquillo, pero el aspecto del cielo promete un día soleado. Desayuno en el Bar "Libertad" con parsimonia y a las siete y media ya estoy saliendo del pueblo. Juan Luis y Visi hace rato que se han marchado, ella está obsesionada en salir entre los primeros peregrinos por miedo a no encontrar sitio en el próximo albergue, debe ser una rareza porque la verdad es que en este época resulta difícil que los albergues se completen. Así que en solitario afronto una senda paralela a la carretera y después de atravesar una chopera cruzo el asfalto caminando por un andadero a la izquierda.

    Tres kilómetros más allá se llega a la localidad de San Martín del Camino, un pueblo del montón sin muchas facilidades para el peregrino. Se sale por la derecha siguiendo una senda que desemboca en una chopera donde una gran colonia  de negros grajos anida entre el ramaje de los chopos y se desgañitan con su horrible y estridente "grajeo"  que hace daño a cualquier oído; en mi vida había vista tal cantidad de estas aves carroñeras. Avivo el paso para salir rápido de la lúgubre chopera llegando a un andadero que discurre paralelo a la carretera por su lado derecho. Pronto llega a mi altura el "segoviano" que me acompaña durante un rato, el tiempo en fumarse un cigarrillo. Su paso es más rápido que el mío y pronto se aleja de mí.

    Continúo en solitario durante 7 km. y entonces el andadero se va separando podo a poco de la carretera al encuentro del Puente de Orbigo que salva el río en una zona de verdes praderas y abundante arbolado que alegra mi semblante después de tanta aridez padecida por esos páramos. Cruzo este largo puente (300 metros) de traza y construcción irregular y formado por 21 arcos ojivales y de medio punto.

     Aparte de por su calidad arquitectónica con algún vestigio de construcción romana pero siendo su parte principal de origen gótico, la fama de este puente se debe a las justas concertadas por el caballero leonés Don Suero de Quiñones que preso de amor por cierta dama y respaldado por nueve mantenedores prometió no moverse del lugar hasta que no rompiera 300 lanzas; todo aquel que osara conseguir un passo honroso por el puente debería aceptar el envite. Las justas duraron todo un mes al cabo del cual Don Suero decidió poner fin a su bravuconería, peregrinando a Santiago en ese año Jubilar (1434) donde el caballero leonés ofreció al apóstol el brazalete de oro de su amada. Dos monolitos situados en el puente, conmemoran esta historia del Passo honroso con los nombres de los diez caballeros vencedores.

    Entro en la localidad de Hospital de Orbigo donde decido hacer una parada junto a unos soportales para almorzar los bollos que había comprado en Villadangos y descansar mis pies. Pasa el grupo de "los cinco" y nos saludamos y poco después Juan Luis y Visi que habían estado almorzando en un bar. Les digo que continúen a su aire que ya les alcanzaré más adelante.

    Me lo tomo con mucha calma, no hay ninguna prisa pues todavía queda Camino por recorrer. Salgo de Hospital por unas sendas de concentración parcelaria franqueadas por huertas de hortalizas la mayor parte. En una de ella un labriego, a pesar de ser el día de su Patrón San Isidro, azuza a un caballo percherón para terminar de arar la parcela, es curioso observar al caballo lo que le cuesta dar la vuelta y decidirse a comenzar un nuevo surco.

    Poco después entro en las callejas de Villares de Orbigo. A la salida del pueblo la senda se interna en el monte por trochas que gracias a las flechas amarillas e hitos de piedras no permiten que te pierdas, alcanzando una pista asfaltada desde donde se desciende a la localidad de Santibáñez de Valdeiglesias.

    Paso junto al albergue dirigiéndome las flechas a una pista con bastante piedra suelta que dificulta el caminar. Un coche de apoyo estacionado a la izquierda, está dando las últimas instrucciones a unos jóvenes y robustos peregrinos que sin mochila hacen las distintas etapas sin prácticamente esfuerzo alguno.

    A la salida de una revuelta diviso a la pareja burgalesa que pronto alcanzo y ya juntos de nuevo abordamos la incómoda pista empedrada llenando nuestros pulmones de aire con el reconfortante olor de las hierbas aromáticas silvestres que proliferan en estos parajes y disfrutando de tanta tranquilidad. El calor va en aumento y tenemos que descansar de vez en cuando bajo la sombra de algún pino a la orilla de la pista.

    Llegamos a una vaguada por donde discurre el Arroyo Grillo que debemos cruzar haciendo equilibrio sobre un tronco atravesado. Después viene un corto repecho hasta una granja, la tierra de estos campos no debe ser de mucha calidad pues basa en el centeno su única plantación.

    A la altura de la granja nos alcanzan y rebasan, "frescos como una lechuga", los "excursionistas" del coche de apoyo. Juan Luis lanza por lo bajines improperios contra ellos y llegados a la bifurcación que lleva por la izquierda al crucero de Santo Toribio, optamos por seguir recto, Juan Luis desea evitar el reencuentro con el trío excursionista que se había dirigido hacia allí, además, -nos asegura Juan Luis- por esta pista se adelanta algo.

Astorga a la vistaEl Camino que hemos tomado se llama de la "Piedra fincada" y pronto en un claro del pinar podemos contemplar la bonita estampa de Astorga, en la que sobresalen las dos torres gemelas de la catedral, con la silueta de los Montes de León en el horizonte, al fin hemos cambiado de escenario.

       Descendemos hasta entrar en San Justo por la calle del Hospital. Allí unos lugareños nos informan que hemos tomado el verdadero Camino, resulta que el de Santo Toribio es un pegote.

       En San Justo nos permitimos un merecido descanso, aliviando nuestras gargantas con unas frescas cervezas. Quedan 3 km para llegar a Astorga y ya tenemos ganas de concluir la etapa, hoy se nos ha hecho más tarde de lo habitual, así que un último esfuerzo y a proseguir.

El arcén de una carretera asfaltada conduce recto a la capital de la Maragatería pero pronto se abandona a la derecha por un camino de tierra que pasa por detrás de unas fábricas. A las tres menos cuarto nos encontramos cruzando un pequeño puente romano de tres ojos y Llegando a Astorgatras atravesar las vías del ferrocarril abordamos la cuesta que nos introduce por la Puerta del Sol en la ciudad amurallada . Llegamos al Albergue de la Pza. de S. Francisco donde un cartel informa que hay que dirigirse al Albergue Municipal pues ese se encuentra cerrado. Me despido de mis compañeros pues ya había decidido de antemano alojarme en el Hostal "La Peseta" del que tenía buenas referencias y por otra parte se encontraba enfrente.

        Una vez acomodado en la habitación, preparo la bañera para darme un baño reparador. Me doy cuenta que me han salido unas ampollas en los talones debido seguramente al calor y los kilómetros recorridos y una vez reblandecidas con el agua caliente, las pincho para extraer el líquido y una vez aseado y con ropa adecuada bajo al restaurante donde me permito un extraordinario: menestra de verduras del tiempo y chuletillas de lechazo acompañado por un buen vino clarete de la región. De categoría!!.

      Ahora toca ir a descansar a la habitación. A las seis me levanto para dirigirme al albergue Catedral de Astorgadonde me sellan la credencial. Seguidamente me adentro en el casco histórico y visito la Catedral de Santa María. Es una construcción de estilo gótico pero asentada sobre otra de estilo románico. Se aprecia claramente la evolución estilista de las fachadas, una renacentista, la de los Obispos y la principal una maravilla barroca. Sin embargo, el interior es eminentemente gótico con altas columnas. Destaca el Retablo Mayor renacentista, la sillería del coro renacentista con marco gótico, el órgano barroco, la Inmaculada Concepción de Gregorio Fernández y un San Juan Bautista y San Jerónimo. Aunque de menor envergadura que la catedral de León, me da la impresión de poseer mayor luminosidad. La portada principal maravillosa con escenas bíblicas y columnas ajarronadas del barroco leonés; el hastial dorado entre las torres gemelas, la imponente sacristía neoclásica y el claustro; y en lo más alto, la figura que remata el pináculo del ábside es el popular Pero Mato, un alférez maragato que participó en la batalla de Clavijo.

      Si la catedral es una maravilla, qué decir del Palacio Episcopal, obra del vanguardista Palacio Episcopal de Gaudíarquitecto y artista catalán Antonio Gaudí, aunque la última planta tuvo que ser rematada por al arquitecto madrileño Ricardo García al sobrevenir la accidentada muerte de Gaudí. El Palacio parece extraído de un cuento de hadas. Aunque fue construido para hacer funciones de residencia episcopal, nunca se le dio ese uso y en el año 1963 se convierte en el Museo de los Caminos. Punto y aparte es la visión de ambas construcciones por la noche con una magnífica y lograda iluminación envolvente.

     Terminada tan instructivas visitas, paseo un rato por el casco antiguo llegando a la porticada Plaza Mayor donde me siento a descansar cómodamente en la terraza de un bar Plaza  Mayor y Ayuntamiento (Astorga)refrescándome con una jarra de cerveza. Mientras, observo con detenimiento la fachada del Consistorio; junto a la enorme campana del reloj, una pareja de autómatas vestidos con los trajes típicos maragatos; representan los conocidos personajes Juan Zancudo (Colás) y la Colasa que aporrean con sus mazos alternativamente la campana para dar las horas y los cuartos.

    Una vez reposado, me acerco al bar del Hostal para presenciar por TV el partido que enfrenta al R. Madrid y el Bayern Leverkussen, en juego la Copa de Europa. En el descanso entro al comedor donde pronto despacho una cena ligera y sin pérdida de tiempo a ver el segundo tiempo de este interesante partido, que gracias a la acertada actuación de su portero Casillas finaliza con la trabajosa victoria del R. Madrid que se hace con su 9ª Copa Europea.

    Es hora de retirarse a descansar, mañana será un día importante, alcanzaré las estribaciones de los Montes de León.

    Buenas noches y hasta mañana.    

León-Villadangos del Páramo Astorga-Rabanal del Camino

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