Cacabelos - Viñedos

25ª Jornada

Sábado, 18 de mayo de 2002

Molinaseca-Villafranca del Bierzo

Parcial 30 Km; Total 561 Km; A Santiago: 183 Km

A las puertas de Galicia

        Hoy la etapa va a ser de mucho asfalto y además algo larga, habrá que tomárselo con tranquilidad. Juan Luis y Visi hace media hora que han partido, como siempre, en algún lugar del Camino nos encontraremos.

           Hasta Ponferrada son diez kilómetros, aunque creo que si se sigue por la carretera se pueden ahorrar dos. No he tenido la prevención de comprar nada para desayunar, así que tengo que echar mano de una barra energética para poder llegar al primer bar que encuentre abierto.

       Como todas las mañanas, no viene mal echar una mirada al cielo que hoy sugiere un día extraordinario, parece que el frente nuboso ha pasado. Tomo la acera que discurre por la parte izquierda de la carretera convertida en andadero y poco a poco voy cogiendo el ritmo. Al frente un collado por el que asoman dos columnas de humo blanco que desdibujan el paisaje y que deben proceder de la Central Térmica de Compostilla. A unos dos kilómetros del albergue llego a la desviación del Camino que pasa por la localidad de Campo y decido continuar por la carretera, el tráfico a estas horas tempranas es escaso y Castllo de Ponferradaademás se ataja. En hora y media me planto en la entrada de Ponferrada. Allí desayuno de acuerdo a lo previsto. Para salir de Ponferrada hay que seguir la calle de la Libertad, que se me hace larguísima, en busca de la antigua N-VI evitando el innecesario rodeo por Columbrianos y Fuentes Nuevas.

       A la salida de Ponferrada entro en un hipermercado que acababan de abrir donde compro una cámara fotográfica de usar y tirar y aprovecho para recargar la tarjeta del móvil. Sigo por la antigua nacional hasta tomar la carretera dirección Cacabelos y desde ese punto, de frente hacia Camponaraya. Menos mal que la carretera dispone de acera por donde se camina tranquilo pues el tráfico va en aumento. Es bastante fea la salida de Ponferrada ya vendrán tiempos mejores.

      Llego a Camponaraya, pueblo sin mayor interés donde hago un corto descanso, a los burgaleses parece que se les ha tragado la tierra.

      A la salida del pueblo, justo al llegar a una Cooperativa Vinícola se deja al fin la carretera y entonces diviso a mis compañeros de fatigas Juan Luis y Visi que también se percatan de mi presencia. Me dicen que me han estado esperando bastante tiempo en Camponaraya; yo les contesto que me había entretenido en Carrefour por eso mi tardanza, lo importante es que al fin, de nuevo marchamos en compañía.

      Enseguida se cruza la Autovía del Noroeste sobre un puente, los conductores lo llaman el de los peregrinos pues es raro no ver alguno cruzándolo a cualquier hora del día. Pasado el puente, nos adentramos por pistas de concentración parcelaria rodeados por extensos viñedos de cuyas cepas ya cuelgan incipientes racimos de uvas.

       Después de alcanzar una colina, descendemos al bonito valle del Arroyo Magaz donde abundan los cerezos con sus frutos a punto de tomar el color de sazón. Vamos muy Monumento al vendimiador-Cacabelosentretenidos con el paisaje observando cuanto nos rodea y haciendo cábalas sobre la calidad de la vendimia de este año. Poco después, atravesamos un bosque de ribera hasta alcanzar la carretera que tenemos que cruzar. Seguimos entre viñedos y pronto llegamos al campo de San Bartolo, donde se encuentra la Ermita y la Fuente de la Salud e inmediatamente la localidad de Cacabelos a la que se accede en bajada por la plaza de San Lázaro y enfilando la calle de Cimadevilla popularmente conocida como de los Peregrinos, llegamos a una casa muy peculiar, la tienda-restaurante "Prado a Tope" con un hermoso patio interior y donde dicen que se come muy bien aunque los precios son algo carillos. Es un pueblo típico berciano con casas luciendo sus balconadas floridas.

 Río Cúa -Cacabelos     Entramos en uno de los restaurantes de la calle Cimadevilla donde damos buena cuenta del consabido menú del peregrino y después de tomarnos un corto descanso, reanudamos el Camino por Santa María hasta la iglesia parroquial y llegando al Santuario de las Angustias junto al puente medieval sobre el río Cúa donde se localiza el albergue de Peregrinos.

      Seguimos por la carretera y salvando unos repechos llegamos a la pequeña localidad de Pieros tras haber dejado a nuestra izquierda el Castro de la Ventosa (asentamiento prerromano primero, y cabeza del Bierzo visigodo y alto medieval después). En una revuelta paramos junto a una casa donde el propietario se dedica a segar la hierba del exterior mientras su esposa le asesora y donde saciamos nuestra sed con agua fresca de un pozo, nos informan que medio kilómetro más adelante nos desviaremos por un camino que directamente nos conducirá a Villafranca. Un camino bastante malo en subida-asegura Juan Luis- Bueno..., algo malo si que es -le contesta el señor- pero ha mejorado bastante.

      Llegamos al desvío indicado, de nuevo le tenemos que dar la razón a Juan Luis, es un viejo sendero polvoriento que tras cuatro pesados kilómetros en cuesta y soportando un sol de justicia nos deja en la parte alta de la localidad de Villafranca del Bierzo donde se encuentra el albergue de Peregrinos Municipal que es donde nos quedamos.

      Ubicado en una casa de tres plantas, parece un buen albergue. Después de sellar la credencial, Juan Luis y yo nos asignamos cama baja en una habitación del primer piso con acceso a un largo balcón desde donde se puede contemplar una panorámica del viejo pueblo en la base de las montañas por las que mañana nos internaremos. Visi prefiere quedarse en una litera del pasillo.

      Después de una buena ducha, la colada y una siesta, me dirijo al centro del pueblo pasando ante la Puerta del Perdón de la solitaria Iglesia de Santiago, famosa porque era por donde pasaban los peregrinos enfermos que no podían completar el Camino hasta Santiago, obtenían las indulgencias y ganaban el jubileo. Luego paso por delante del Albergue de la familia Jato y bajando por unas callejas de piedra de pronunciadas rampas llego a la Plaza Mayor donde me siento en la terraza de un bar y con tranquilidad me tomo unas cervezas mientras espero a Juan Luis para cenar. La Plaza se encuentra repleta de peregrinos y turistas. Saludo a Jesús del grupo de los "cinco" y a los hermanos mejicanos que habían pernoctado en Ponferrada.

      Cuando aparece Juan Luis me acerco con él al restaurante "El Padrino" donde nos sirven una buena cena regada con buen vino del Bierzo. A continuación a descansar al Albergue, mañana toca una etapa por el Valle del Valcarce que según Juan Luis es muy bella y cuando él lo asegura...por algo será.

      Debo añadir que el Albergue Municipal está muy bien acondicionado y situado en un lugar muy apacible.

      Buenas noches y hasta mañana.

Villafranca del Bierzo- Colegiata

Rabanal del Camino-Molinaseca Villafranca del Bierzo-Ruitelán

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