Plaza Mayor de León
12ª JORNADA

Martes, 13 de junio de 2006

Mansilla de las Mulas - LEON

Parcial 18,4 km; Totales: 337,0 km; Restan: 445,3 Km

Descanso

            A las 05:00 horas comienza el zafarrancho de combate en el Albergue, pero precisamente hoy no tengo ninguna prisa en levantarme. Mientras observo como los demás peregrinos van preparando sus mochilas, se las cargan y desaparecen hasta quedarme completamente solo, pienso si el descanso que he decidido tomarme servirá de algo. Verdaderamente estoy preocupado. Tengo claro, que de momento hoy no debo hacer ningún exceso si quiero recuperarme.

            Desayuno como otras veces en la Pastelería Alonso. “Wolf” se encuentra acompañando a unas peregrinas alemanas. Me despido de él agradeciéndole su hospitalidad y a esperar el autobús que sale a las 07:55 horas hacia León. En la Estación de Autobuses encuentro a una pareja murciana de Corvera que han comenzado su Camino en Logroño y muy a pesar suyo, lo tienen que dejar. Les noto desanimados, no es para menos. Esperemos que a mí no me pase.

            Durante el trayecto, observo la ristra de peregrinos que se desplazan hacia León y que me dan una sana envidia, pero no tenía mas remedio de dejar de andar aunque sea por una jornada. Se siente uno un tanto ridículo en el autobús. Parece como si todos fijaran la vista en ti. No sabes como ponerte para pasar desapercibido.

            En León me acerco a la Estación de la Renfe que queda cerca de la de Autobuses. Me informo de los horarios de trenes por si acaso y aprovecho para renovar la Tarjeta Dorada. Aunque voluntad no me falta, no las tengo todas conmigo. Seguidamente atravieso medio León en busca del Albergue de las Carbajalas donde esperaré la llegada de Juan y Pepe que la hacen cantando y a paso ligero sobre las 11:00 horas. Han almorzado de maravilla. Se les nota. Para ellos la etapa de hoy les ha resultado un paseo.

            Poco a poco la entrada del Albergue se va llenando de peregrinos que aguardan su apertura que se produce a las doce en punto.

            Ante las mesas de las hospitaleras, debido a la proporción del Albergue hay varias, se forma una cola respetable. Conforme van sellando las credenciales, otra hospitalera voluntaria dirige a los peregrinos, bien al pabellón individual de hombres o mujeres o al de parejas, según proceda. Es curiosa esta separación en los tiempos que corren. Como en el pabellón de varones no hay enchufes donde conectar mi respirador, la hospitalera me asigna excepcionalmente una litera en el de parejas con un enchufe cerca.

Colegiata de San Isidoro

            Una vez acomodado, advierto como los peregrinos que van entrando al pabellón, rehúsan las literas próximas a la mía al advertir mi respirador. Si supieran que estando cerca de mí van a tener la certeza de dormir plácidamente sin ronquidos, se lo pensarían. Y es que, además de evitar la apnea del sueño, el respirador inhibe también los ronquidos.

            Comemos muy bien en el Restaurante “La Gitana” en pleno Barrio Húmedo que Juan ya conocía. Allí coincidimos con unos jubilados de telefónica que al saber que somos peregrinos, nos hacen las preguntas de rigor y unas fotos.

            La tarde la empleamos en echarnos la siesta y pasear por el centro de León, visitando de nuevo la Catedral para admirar sus fabulosas vidrieras y el retablo Mayor y después la Colegiata de San Isidoro, la Plaza Mayor y posteriormente una cena ligera en un bar cercano al Albergue. Aprovecho el paseo para comprarme una bolsita con bandolera que me va a venir muy bien para llevar el respirador sobre el pecho. Así compensaré el peso que transporto.

            Observo con alegría que las molestias del pie van a menos. El Albergue lo cierran a las 22:00 horas y además Juan y Pepe están interesados en asistir a las “Completas”. Así que toca retirada.

            Buenas noches y hasta mañana.

   
Coro
 
Catedral de León
 
Capilla

 

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