Típicos palomares en las cercanías de Mengal de Arriba

10ª JORNADA

Domingo, 11 de junio de 2006

Villalón de Campos-Gordaliza del Pino (El Burgo Ranero)

Parcial 30,8 km; Totales: 299,9 km; Restan: 482,4 Km

Gordaliza del Pino??

            Juan toca diana a las 05:00 horas cuando en el exterior se oyen las monótonas y estridentes cantinelas de los borrachos que aún quedan en la plaza y que se niegan a abandonarla. Parece como si les hubieran dado cuerda. Yo me he recuperado bastante. Menos mal. Nos tomamos el chocolate y bollos que compramos ayer. Es importante salir con algo en el estómago.

            Son las 05:45 horas cuando todavía oscuro emprendemos la que puede ser la última etapa del Camino de Madrid antes de enlazar con el Camino Francés.

            Otro día que tenemos que ayudarnos de la linterna para localizar las flechas amarillas que nos dirigen dirección norte a la carretera de Fontihoyuelos. Sobre el pretil de un puentecillo advertimos unas señales que nos sacan del asfalto hacia la derecha. Nos encontramos en el Camino Viejo de Sahagún, una antigua cañada. A 1 km pasamos ante la Fuente-abrevadero del Rosario, a la izquierda del camino, junto a un centenario chopo cuya frondosidad debe haber dado sombra a muchas ovejas. Pero gracias a Dios es todavía muy temprano y hace fresco. Frente a nosotros tenemos 6 km de pista, entre parajes semi-desérticos, que nos conduce al despoblado Fontihoyuelo. Atravesando el pueblo nos incorporamos al camino que nace a la izquierda. Hacemos un descanso técnico para evacuar urgencias y desprendernos de la ropa de abrigo que ya comienza a molestar.

            Continúa el camino con la misma tónica. Ni el cereal es capaz de alcanzar más de un palmo. Llegamos a un cruce donde perdemos la señal. Continuamos de frente pero seguimos sin ver indicios de flechas por lo que retrocedemos al cruce. Por la pista que sale a la derecha avistamos entre una gran polvareda un pastor con su rebaño a unos 300 metros. Esperad aquí –les digo- voy a preguntarle. El pastor ya había advertido también nuestra presencia y estaba deseando llegar a nuestro alcance para indicarnos que el camino bueno es por el que llega él. Hago señas con los brazos a Juan y Pepe para que se adelanten. Les quedan unos 2,5 km para llegar a Santervás –nos informa el pastor-.

Santervás de Campos

            Reagrupados continuamos adelante hasta cruzar el río Valderaduey. Enseguida nos encontramos entrando en el pueblo. Son las 09:00 horas, buena hora para almorzar. Llegados a la fuente por la que brota un buen chorro de agua fresca, nos sentamos en las escaleras de entrada a una vivienda próxima. Nos desprendemos las mochilas y nos aprestamos a preparar unos suculentos bocadillos con el jamón y queso que compramos ayer en Villalón. Aprovecho para hacer el cambio de calcetines que siempre viene bien. El pie se está portando de momento. Mientras almorzamos, se acerca un paisano con ganas de conversación. Se trata de José Ramón un vecino del pueblo a quien le preguntamos por el camino a Sahagún. Nos explica que se puede ir siguiendo dos itinerarios: el que discurre a orillas del río Valderaduey y pasa por Grajal de Campos o el que pasa por Arenillas. Son unos 18 km –añade- pienso que querrán ir a Sahagún que tiene más cosas que ver y además están en fiestas, pero yo iría por el Camino de Bercianos que pasando por Mengal de Arriba se dirige a Bercianos. Son unos 12/14 kms y no tiene pérdida. La verdad es que es para considerar la idea ya que en Sahagún hemos estado varias veces y no se nos ha perdido nada allí. Y si podemos atajar algo, bienvenido sea la nueva ruta. Además Jose Ramón se ofrece a acompañarnos un rato hasta que avistemos Mengal de Arriba.

            A las 09:45 horas, reanudamos la etapa con Jose Ramón de guía que no para de darle a la lengua. El pueblo que veis enfrente es Mengal de Abajo –nos dice- lo llevareis siempre a la vista. Media hora después nos deja en un altozano desde donde se comienza a divisar Mengal de Arriba. Nos despedimos de él agradeciéndole la compañía e información. El sol comienza ya a calentar lo suyo por estos campos desolados. Poco antes de llegar a Mengal de Arriba advertimos a cierta distancia a nuestra izquierda unas construcciones que sobresalen de los bancales y que semejan pagodas chinas aunque en realidad son típicos palomares del terreno. Pepe decide acercarse para sacarles unas fotos. Juan se va tras él. Yo sigo la marcha hacia el pueblo en solitario, esperándoles en el Bar Arriba que lo abren cuando la dueña advierte mi presencia. Unos minutos después, aparecen Juan y Pepe. Nos tomamos unos minutos de descanso en el bar tomando unas cervezas que entran de gloria. Los propietarios nos informan que el Camino de Bercianos sale al costado de la iglesia.

Puente sobre el Río Cea (Melgar de Arriba)

            Mientras atravesamos el pueblo en busca de la salida, alcanzamos a vecinos ataviados con sus mejores galas que se dirigen a la iglesia para asistir a la misa dominical de las doce. El cura, que va en un grupo, nos corrobora la información recibida en el bar. -Tendrán unos 2 kms de asfalto –nos dice-, pero después todo recto por pista de tierra hasta llegar a Bercianos.

            Una vez rebasada la iglesia cruzamos el río Cea por un moderno puente, cuando las campanas de la iglesia llaman a misa. El río lleva abundante agua. Resulta curioso que con el agua que fluye haya tanta sequedad. Tal como nos indicó el cura, dejamos el asfalto a unos 2 km del puente, siguiendo al frente por una pista de tierra. Qué calor hace, madre mía!! Parece como si la tierra desprendiese fuego. Cuantas ganas tenemos de terminar la etapa!!. En una encrucijada de caminos dudamos si seguir de frente –todo recto era la información- o seguir por la pista mas pisada que se desvía hacia la derecha. Optamos por seguir de frente pero en mala hora. Pronto nos vemos embocados a unas pistas de concentración parcelaria que se dirigen a los cuatro puntos cardinales, alguna de ellas que confunden por su escasa definición. Estamos totalmente desorientados. Será que el calor nos está afectando?. A nuestro alrededor todo es desolación. Después de vagar durante un rato sin mucha convicción, aparece la silueta de un pueblo que debe estar a unos 5 km y por el tiempo que llevamos andando y la información de José Ramón, intuimos que debe tratarse de Bercianos. Como Dios nos da a entender, a veces por medio de los bancales, nos dirigimos hacia él. Sea el que sea es nuestra tabla de salvación pues el sol está que abrasa. Damos con una carretera asfaltada que nos cruza. Continuamos la pista que sale al frente que pronto se desvía hacia la izquierda del pueblo. No puede ser. A retroceder toca. Juan propone salir a la carretera y parar al primer coche que se presente. Dicho y hecho. El primero que se acerca lo hace parar. Resulta que el pueblo que vamos teniendo a la vista y que estará a hora a unos 3 km es Gordaliza del Pino. Vaya patinazo!! Y cual es la situación del citado pueblo? Pues está completamente fuera de ruta. Si queremos ir a Bercianos nos faltan unos 8 km en dirección norte. Pues vaya información la que nos dio José Ramón!! Como para fiarse. La moral se nos viene por los suelos. Y el calor oprimiendo lo suyo. No tenemos mas remedio de acercarnos a Gordaliza del Pino que es la primera vez que lo oímos y nos vemos incapaces de situar en el mapa.

En el Bar Mario's de Gordaliza del Pino

            Campo a través, guiándonos por las casas del pueblo, atisbamos una pista en el fondo de una vaguada que es hacia donde nos dirigimos. La pista nos conduce a una carretera que sigue la dirección del pueblo. Son 2 km de asfalto echando ascuas que nos hace sufrir sobre todo las plantas de los pies. Ya veremos la ampolla en que estado se encontrará. No quiero ni pensarlo. También la espalda está acusando el golpe de calor. A ver si llegamos pronto a Gor…que, Gordaliza del Pino -dice Juan-, hasta cuesta memorizarlo, y paramos de andar por hoy.

            A las 14:15 horas nos encontramos entrando por las calles de Gordaliza. Unas muchachas ataviadas de domingo que se asustan al vernos tan sudorosos y con esas pintas, nos indican que en la carretera general hay dos bares donde quizá nos puedan dar de comer.

            Entramos en el Bar Mario’s. Vaya! un tocayo. Está casi vacío. La hora del aperitivo ha terminado y el personal estará comiendo tranquilamente en sus casas. Aunque no dan comidas nos dice la camarera que nos preparará algo. Y lo que nos saca son las sobras de las tapas. Pero tenemos tanta hambre que no le hacemos ascos. Dicen que para el hambre no hay pan duro y qué verdad que es!!. Por lo menos podremos reponer energías y se nos aclarará un poco la mente. Estamos prácticamente al límite. Para Bercianos nos quedan casi 6 km y El Burgo Ranero está a 11 km. Con el sol que cae a plomo es una temeridad aventurarnos sin señales y más aun sin conocer los caminos. Podríamos ir a parar a cualquier sitio. Así que optamos pedir que nos trasladen en coche aunque sea pagando. Después de unos titubeos entre la camarera y la clientela que ha vuelto a aparecer para tomarse los cafés y prepararse para la partida, el propietario del bar que no podría ser otro que mi tocayo, se ofrece a llevarnos adonde le digamos. Sin pensarlo dos veces, nos montamos en el coche y le rogamos que nos deje en El Burgo Ranero donde tendremos mas posibilidad de alojamiento y además es un punto estupendo para acometer la etapa de mañana hasta Mansilla de las Mulas con tranquilidad que los cuerpos no están para muchos trotes. Esta vez, el calor ha podido con los tres.

            En El Burgo Ranero nos dirigimos directamente al Bar-Hostal El Peregrino a cuyos dueños conozco de mis anteriores Caminos. Nos atienden de maravilla, instalándonos a cada uno en una habitación.

            De nuevo la ducha nos deja casi nuevos. Creo que una buena siesta no nos vendrá mal. Sobre las 18:00 horas recibo la llamada de varios amigos peregrinos interesándose por nuestro estado y que se extrañan que ya estemos en El Burgo Ranero. Se agradecen mucho esas llamadas de ánimo que te levantan la moral.

En la terraza del Bar Peregrino (El Burgo Ranero)

          Nos acercamos al Albergue de Peregrinos que se encuentra a tope, se nota que estamos en el Camino

Francés. Se acabó la soledad. El hospitalero de turno,

el malagueño Jorge, nos dice mientras sella las

credenciales, que media hora después de abrir, el Albergue estaba completo, casi todos extranjeros, los españoles se pueden contar con los dedos de la mano.

            Advertimos que han abierto un nuevo hostal casi al lado del Bar Peregrino. Jorge nos dice que pronto estará abierto un nuevo albergue privado. Se nota que los peregrinos revitalizan la economía de los pueblos por donde pasan. Sin ellos, qué sería de muchos de ellos!!.

            La etapa de hoy ha hecho mella en mi pie derecho. La ampolla, que tenía casi curada, se ha reproducido y ocupa casi al completo la parte delantera de la planta del pié. Como Dios le da a entender, Pepe se esmera en curarme protegiéndome la ampolla con gasa untada con Betadine, para evitar que se infecte, bien asegurada con esparadrapo. Me preocupa bastante. A ver si llegamos a Mansilla y algún médico me la inspecciona.

            Bajamos a cenar. Desde hace tiempo, el matrimonio propietario se desvela por dar un buen servicio al peregrino. Cada año que paso por aquí compruebo alguna reforma en el bar. El marido a pie de barra desde las cinco de la madrugada para dar los desayunos y la encantadora mujer a cargo de la restauración y del hostal. Un matrimonio bien conjuntado, por lo menos caras al exterior.

            La propietaria se vuelca en atenciones hacia nosotros. Y es que el “boca a boca” produce sus efectos para que la clientela no les falle en vista de la competencia que se avecina.

            Nada mas terminada la cena toca retirada a las habitaciones. Hoy mas que nunca necesitamos un buen descanso. La imprevista etapa ha sido de las más duras, hasta el momento, de nuestro Camino. Mañana Dios dirá. Me enchufo el respirador y a dormir.

            Buenas noches y hasta mañana.

Atrás Adelante

Tabla de contenido