Puente de piedra sobre el río Carrión

26ª Jornada

Sábado, 23 de abril de 2005

Carrión de los Condes-Sahagún

Parcial 39 Km; Total 710,5 Km; A Santiago: 364,5 Km

El día de San Jorge

       Hoy es Día Grande. En primer lugar es el Dia de la Comunidad de Castilla y León. Por otra parte es Fiesta en Aragón y Barcelona (Sant Jordi). A las siete menos cuarto ya estoy arriba, dispuesto a emprender una larga etapa. Son casi 40 km los que me separan de Sahagún. No debería haber problemas pues me veo totalmente en forma y con la moral muy alta, pero eso nunca se sabe hasta que concluye la etapa.

       A las 07:15 horas estoy saliendo del Hostal Santiago en busca de algún bar donde poder desayunar. El cielo completamente despejado y el ambiente bastante frío. Como de costumbre hay que abrigarse bien con la “braga” y guantes.

Iglesia de Santiago

       Me encamino hacia la calle Mayor por un callejón estrecho lateral a la Iglesia de Santiago. Difícil lo voy a tener para encontrar un bar abierto. Por el centro está todavía todo cerrado. Cruzo el puente de piedra sobre el río Carrión y hecho un vistazo al patio del Monasterio de San Zoilo por si percibiera algún movimiento de personal, pero ni un alma en pié. Me parece que hoy le voy a tener que dar a las pastillas energéticas.

       Siguen mis pasos junto a la hermosa chopera de ribera cruzando la N-120 y tomando la local a Villatilla. La gasolinera también está cerrada, era la última oportunidad de tomar algo. Definitivamente hoy no voy a poder desayunar caliente. Hago los cinco kilómetros de asfalto hasta la Abadía de Benevivere rodeada de un espeso arbolado, dando comienzo a los casi 13 km de “longaniza” sobre el trazado de una auténtica calzada romana, la de Aquitania. De momento me tomo una pastilla energética que me proporcione suficientes fuerzas para enfrentarme a uno de los tramos más desolados del Camino Francés.

       Buen recorrido para hurgar en tu interior y sacar conclusiones de ti mismo. El horizonte se pierde en la lejanía, ni un árbol, ni una casa, nada de nada. Solo mi sombra por delante como fiel compañera.

       A la mitad del recorrido, me alcanza el inglés Chris. Qué muchacho mas agradable!!. Juntos vamos ganando kilómetros. Se agradece la compañía. Por fin divisamos la torre del cementerio ligeramente desviada a la derecha. Ya solo nos resta una hora para llegar a Calzadilla de la Cueza.

       A las 11:00 estamos entrando en el Mesón del pueblo donde me pido como de costumbre una recién cocinada tortilla de patatas con un buen vaso de vino. Llegan Jordi, Catherina, Pedro y otros conocidos compartiendo almuerzo alrededor de la mesa. Jordi viene un poco tocado con problemas de ampollas. Le digo que posiblemente se deba a la marcha que se impone. Es mejor marchar mas lento aunque no se detenga tanto.

       A las doce menos cuarto reanudo el Camino en solitario. La tortilla me ha infundido nuevos bríos. Voy como una “moto”. Poco antes de llegar a Lédigos me alcanzan Chris y Jordi que siguen su marcha más rápida que la mía aunque llegamos a Terradillos de los Templarios a las 14:00 casi al mismo tiempo. Buena hora para comer los tres en compañía al calorcillo de la chimenea. Chris se decide el primero para reemprender el Camino. Poco después lo hago yo a las 15:15 horas. Jordi se está planteando quedarse en el albergue.

San Nicolás del Real Camino

       Poco a poco el cielo se va entoldando y el frío se va apoderando de la tarde. Hago una corta parada en Moratinos que aprovecho para llamar a casa. Negros nubarrones que no presagian nada bueno van cubriendo el cielo y al salir de San Nicolás del Real Camino comienza a llover, era de esperar. Enfundado en el chubasquero traspaso el límite provincial señalizado con un mojón junto a un puente que hay que rodear. Ya tengo a la vista Sahagún pero todavía me queda una hora larga para llegar que transcurre bajo un persistente aguacero. A la llegada, eludo el frío Albergue que casi me hizo arrojar la toalla durante mi primer Camino, marchando directamente al Hostal San Fernando (frente al Albergue) donde pido habitación. A pesar de los kilómetros, el frío y la lluvia me encuentro bastante bien, solo necesito una buena ducha para quedarme en la gloria. Aprovecho para curarme la primera ampolla del Camino, los kilómetros y la humedad habrán tenido la culpa. Hago la colada y a estirar un poco las piernas sobre la cama.

       Acto seguido me acerco al Albergue para sellar la credencial y respirar el ambiente peregrino. Allí encuentro al portugués Pedro que me informa de que finalmente Jordi, algo tocado, ha optado por quedarse en Terradillos. Poco después aparece Chris con bolsa de comida; por fin va a poder cocinar a su estilo. Me quedo un rato conversando con ellos.

       Como la tarde no está para bromas y después de cenar en el restaurante del Hostal, me retiro al calorcillo de la habitación. Mañana será otro día.

       Buenas noches y hasta mañana. 

Frómista-Carrión de los Condes Sahagún-Reliegos
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