39ª Jornada

Sábado, 7 de mayo de 2005

Arzúa-Monte del Gozo

Parcial 34 Km; Total 1071 Km; A Santiago: 4 Km

Etapa trascendental

Etapa trascendental la del día de hoy. No se permite ningún fallo. Me levanto a las 06:15 horas. Amanece un día espléndido. A las 07:14 horas estoy desayunando junto a varios peregrinos, entre ellos el grupo de José Angel que ha madrugado en Ribadiso. Las piernas aparentan notable mejoría, lo necesito de verdad para la larga etapa que me espera.

Marcho contento de haber podido llegar hasta aquí, entre frondosos bosques de castaños, carballos y eucaliptos. Da gusto caminar por buenas pistas y con la moral por todo lo alto sabiendo que Santiago lo tienes al alcance de la mano. El camino va jugando con la carretera al ratón y el gato pero siempre por pistas que agradecen mis sufridas piernas.

Un poco antes de llegar a Calle, un paisano me recomienda que entre en el segundo bar que encuentre al paso, dan una buena empanada, -acuérdese, el segundo-me reitera con insistencia-. Se nota a la legua que se trata de un “gancho”. Pasado el hórreo cruzado al camino encuentro en el chiringuito al grupo del sevillano. Se ve que ellos han hecho caso omiso de los consejos del paisano. Sigo adelante pues aún no tengo apetito.

En memoria de un peregrino alemán

Por buenas pistas llego a Salceda ya en la carretera y de nuevo a caracolear con ella hasta enfilar la cuesta que te lleva hasta el Alto de Santa Irene. Al iniciar la cuesta se pasa ante unas botas colocadas en una hornacina en memoria de un peregrino alemán fallecido en el lugar mientras hacía el Camino. En el bar del cruce sí que paro para descansar y almorzar unos huevos fritos con patatas que espero me infundan nuevos bríos para continuar. Al poco rato llega el grupo de José Angel.

Una vez rebasado el Alto de Santa Irene me desvío del Camino por la carretera antigua que pasa por el albergue privado de Santa Irene. Quiero conocer a la propietaria que se llama como hija Esther Calvo. Otra casualidad del Camino. Pero me dicen que no se encuentra en esos momentos. Me apetecía saludarla. Otra vez será.

Sigo mi Camino disfrutando de los últimos bosques. Por ahí andan José Angel en compañía de Pedro. Poco antes de la gasolinera de Arca, se cruza la carretera y el camino se introduce en otro bosque de eucaliptos pasando por el polideportivo. A la salida del bosque veo a José Antonio el murciano con Pencho y Vicente sentados a un lado de la pista.

A cielo abierto continuo hasta cruzar de nuevo la carretera en Amenal y afrontar el último repecho duro del Camino que conduce al nivel de las pistas del aeropuerto. Aunque hace calor subo con alegría. Ya no siento ni las piernas. Qué bien se están portando!! Parece como si fuera flotando en el aire. Aspiro con fuerza el aire aromatizado que desprenden las hojas de los eucaliptos del último bosque del Camino que hay que saborearlo con avaricia. Consigo llegar al nivel del aeropuerto, oigo el ronroneo de los motores de algún avión. Hay que ver lo bien que marcho hoy!!. Al llegar a la cabecera de las pistas recibo la llamada de mi hija Merche que me anima e informa que irá  con Sisco a recogerme a Valencia.

En el restaurante de San Paio decido hacer una parada. Allí encuentro a Vicente, del grupo del sevillano con otro peregrino que camina en solitario como yo. Me pido un churrasco con ensalada y dejo la mitad. Los nervios los llevo a flor de piel. Poco después aparece el resto del grupo.

A las 16:15 horas continuo la marcha. Voy cantando alegremente sintiendo la cercanía de Santiago. Cruzo Lavacoya y afronto con energía las duras rampas de Villamayor que se estiran hasta el cerro donde están las instalaciones de la Televisión Gallega. El resto es coser y cantar. San Marcos, giro a la izquierda y el monumento a Juan Pablo II en lo más alto del Monte del Gozo. Ante mis llorosos ojos la gran urbe de Santiago. Lloro de alegría y no es para menos.

A las 18:00 horas estoy entrando en el macro-albergue que más bien produce la impresión de un campo de concentración. Los dos barracones que están más alejados hacia la parte más alta son los que la Xunta de Galicia tiene habilitados para los peregrinos. Qué casualidad!!

El hospitalero tiene la deferencia de asignarme un dormitorio donde posiblemente esté solo. No espera que lleguen muchos peregrinos.

Llamadas en primer lugar a mi mujer que se queda mas tranquila y a mis padres que se alegran mucho. A Javier Vicente que me adelanta la enhorabuena por ser el primer peregrino que hace el Camino desde Castellón. A José Luis que mañana me espera a la entrada de la ciudad para desayunar y en fin… a otros amigos del mundillo peregrino.

Después de asearme me acerco a San Marcos al Mesón “El Labrador” junto a la carretera donde me tomo una ración de pulpo que me sabe a gloria bendita, mientras veo por TV el partido entre el Real Madrid y el Santander que termina con el abultado resultado de 5-0, favorable a los merengues.

Para concluir el día solo queda retirarme al dormitorio nº 510 del barracón 29 del complejo hospitalario de Monte del Gozo, donde duermo plácidamente pensando en la llegada del gran día.

Buenas noches y hasta mañana.

Palas do Rei-Arzúa Monte del Gozo-Santiago
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