15ª Jornada
Martes, 12 de abril de 200

Tudela - Alfaro

Parcial 24 Km; Total 396 Km; A Santiago: 679 Km

El Camino del Ebro (5)
El paraíso de las cigüeñas

     Esta noche también he dormido como un bendito. A las siete y media me levanto y tras el aseo habitual me dirijo hacia el Bar del Hostal que se encuentra muy cerca, en la calle Carlos III el Noble pegadito a la Plaza de Toros. Antes he depositado las llaves del Albergue en el buzón de la entrada.

      Quinto día de cierzo, no conocía nada igual. Tras rodear la Plaza de Toros entro al bar donde hago un buen desayuno. A las ocho y media me encuentro dispuesto a reanudar el Camino.

      Tomo la Avenida Zaragoza en dirección norte (con la referencia del Sagrado Corazón en lo alto de la colina) todo seguido dejando a mi derecha el Paseo de Invierno hasta llegar a la Plaza de las Tres Culturas. Giro a la derecha por el Paseo de Pamplona cruzando la vía férrea bajo un puente y tomando a la izquierda. El río Ebro lo llevo de la mano a mi derecha. Dejo el puente que cruza el río en dirección a Pamplona y un poco mas adelante el Paseo del Cristo, siguiendo las flechas amarillas mas recientes, es decir, por una pista de tierra que discurre junto a la Acequia Molinar, hasta llegar a las compuertas. He recorrido desde el albergue casi 3 km. José Joaquín no ha hecho acto de presencia, lo habrá pensado mejor, así que tendré que seguir sin acompañante. Ya va uno acostumbrándose a la idea de caminar solo con tu sombra.

      Por una gran verja de hierro salgo a la carretera. A mi derecha una represa del río que suministra el agua a la Acequia Molinar. Debo seguir por el arcén de la carretera hasta la altura de unos almacenes de abonos donde parte una pista a la derecha en dirección oblicua hacia el río. Han sido 1700 metros de carretera.

Río Ebro

     Por una pista pegada a los almacenes de abonos, me voy aproximando de soslayo al río Ebro cuya ribera alcanzo después de 2 kilómetros. Qué gran río!!. Voy paseando por la ribera ensimismado llenándome de naturaleza. Una llamada al móvil me devuelve a la modernidad. Es Ales interesándose por mi situación. Un poco mas adelante me detengo en un claro. El paisaje desde la ribera es maravilloso, no tengo mas remedio que constatar mi paso por allí con una foto. He recorrido por la ribera casi 3 kilómetros. Ahora la pista forma un ángulo recto alejándose del río en dirección a la vía férrea, que cruzo por un puente después de 1800 metros.

      Una hora más de camino junto a la vía férrea y atravieso la Autopista de Navarra bajo un puente. Se me está haciendo larga la llegada a Castejón (son casi 20 km desde el Albergue de Tudela), el viento no termina de amainar y eso el cuerpo lo nota, pero al fin entro en el pueblo cuando son la una menos cuarto. Ha llegado el momento de un descanso que aprovecho para comer en el Restaurante "El Hostal" a la salida de Castejón muy próximo a la Estación de Ferrocarril. Aunque a esa hora no hay muchos comensales, no tarda en llenarse el comedor lo cual me produce buena impresión. Y la verdad es que la calidad-precio es excelente.

      A las dos y cuarto reanudo la marcha, solo me quedan 4,5 km para concluir la etapa. Cambio de Comunidad, el paso por Navarra ha sido muy breve.

      Después de una hora de pesada marcha sobre el asfalto, llego por fin a Alfaro primera localidad de la Comunidad Autónoma de La Rioja.

     Cuando entro en la amplia Plaza de España, unos sonidos fuertes como de castañuelas parecen darme la bienvenida. Miro hacia lo alto de la fachada de la Iglesia-Colegiata de San Miguel de donde provienen los sones y me quedo estupefacto al contemplar la cantidad de cigüeñas que han hecho suyas las cornisas, pináculos, oquedades, repisas y ventanas de la Colegiata para disponer sus nidos y que en estos momentos se encuentran en pleno crotoreo masivo. Es un espectáculo nunca visto.

      Debido a la hora, todo está cerrado y se ve poca gente por las calles. Me acerco a la Oficina de Turismo que está en la misma plaza bajo unos soportales, No abren hasta las cinco.

      Para hacer tiempo me acerco a una cafetería de los contornos donde me entretengo viendo la televisión mientras me tomo un café. Cuando me canso, me siento en un banco de la plaza a esperar observando embelesado el ir y venir de las cigüeñas.

      A las cinco en punto una funcionaria abre la Oficina. Con mucha amabilidad me da la bienvenida, me hace preguntas del Camino, se sorprende cuando le digo que he salido de Castellón, me toma los datos, sella la credencial y me proporciona la llave del albergue de Peregrinos. -Pase por la Policía Local que se encuentra al lado del albergue para comunicarles su presencia y si necesita algo no dude en pedirles ayuda y que llegue sin novedad a Santiago -me expresa la atenta funcionaria.

     Siguiendo sus instrucciones, me presento en la Policía Local que me indican donde está el Albergue en un pequeño adosado. La puerta de entrada se hace de rogar para abrirla. Cuánto tiempo hará que no pasa un peregrino por allí!! La luz tampoco va, tienen que llamar a un electricista para activar la corriente. Se observa mucho desorden y suciedad. El interior es frío y desangelado. En fin, a pesar de todo, por lo menos tengo un techo y una litera donde pasar la noche. Es de agradecer. Por el Libro de Visitas reparo que el 21 de enero fue la fecha que estuvo el último peregrino, ya hace casi tres meses.

     Una vez aseado como puedo (el agua está fría como el hielo), me dispongo para dar una vuelta por el pueblo. Lo primero que hago es acercarme a la Iglesia-Colegiata para visitarla. Goza la Iglesia del honor de ser la única en España construida (siglos XVI-XVII) totalmente de ladrillo aplantillado. Con una gran fachada abierta por tres portadas entre dos torres de 4 cuerpos casi gemelas. En su interior pueden visitarse hasta 15 Capillas con sus respectivos retablos entre los que son dignos de mención por su originalidad y grandeza el Retablo Mayor dedicado a San Miguel, el Retablo Central de la Virgen del Rosario, el de la Capilla de San Ildefonso con una imagen de La Dolorosa espectacular y la Capilla de San José con un Cristo gótico del siglo XIII. Asimismo, destaca el Coro de los Canónigos tallado completamente en madera de nogal. Un gran número de imágenes y pinturas dan vida al conjunto.

     Después de tan instructiva visita me dedico a deambular por el pueblo. Al atardecer, es curioso contemplar bajo la luz crepuscular, como una multitud de cigüeñas se esfuerza por conquistar un espacio en el cielo con su vuelo acompasado y ceremonioso en un espectáculo extraordinario e inolvidable, y es que según me han contado, la colonia de cigüeñas en esta zona supera los 400 ejemplares. No en vano, Alfaro es conocida como "el paraíso de las cigüeñas".

      Cuando llega la hora me acerco al Bar "Los Tilos" para cenar algo y después poco a poco a descansar al Albergue.

     Buenas noches y hasta mañana

Mallén-Tudela Alfaro-Calahorra
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