Iglesia de L'Hôpital Saint-Blaise

6ª JORNADA

Oloron Ste. Marie - L'Hôpital Saint-Blaise (19 km)

Sábado, 7 de junio de 2008

Hoy nos despertamos pronto. A las siete ya estamos saliendo del albergue y subiendo por la Rue Reval hacia la Catedral. No encontramos ningún bar abierto, así que por lo menos hasta Moumour no nos será posible tomar algo caliente. Una vez en la Catedral, enfilamos la rue Saint Grat pero en un punto determinado nos despistamos y tenemos que dar un rodeo buscando la glorieta desde donde parte el Camino de salida de la ciudad. Por fin en la glorieta, enfilamos el Boulevard Henri Laclau y después de cruzar el barrio de chalets de Pondeilh nos encontramos en plena campiña.

Iglesia de Moumour

La carreterilla por la que circulamos discurre por terreno totalmente llano, entre huertos y llevando a nuestra izquierda un arroyo. Esto me recuerda el tramo de Camino entre Carrión de los Condes y la Abadía de Benevivere. De momento hace un día fabuloso. Juan no se resiste a entonar su sempiterna “Gracias a la vida…” coreado por Pepe y un servidor, lo que hace al Camino mas llevadero y más aún con el estómago vacío. En una hora, estamos cruzando el arroyo por un puentecillo que da acceso a la Rue Longue por la que nos plantamos en el centro de la localidad de Moumour (5 km desde Oloron). Lo primero que nos tropezamos es con una panadería todavía cerrada pero que no es óbice para que llamemos a la puerta y preguntemos al panadero por algún sitio donde desayunar. –Bar no hay en el pueblo pero junto a la Iglesia encontrarán una “epicerie” que debe estar ya abierta –nos responde.

Efectivamente está abierta. La dueña nos recibe con un atento bonjour que ya nos va sonando como algo natural. Como no tiene nada caliente, unas natillas y unas galletas serán suficientes para ir tirando. La buena madame tiene la deferencia de sacarnos unas cucharillas de su casa para poder tomarnos las natillas. Sentados en una escalerilla que da acceso a la plaza de la Iglesia, damos buena cuenta del improvisado desayuno. Hoy no nos preocupa demasiado la alimentación pues solo tenemos que hacer 19 km prácticamente llanos, llevamos pastillas energéticas y si todo marcha bien llegaremos a L'Hôpital S. Blaise a buena hora para comer.

Un paisano nos informa de la salida. Nos recomienda salir directamente a la carretera nacional pues el camino señalizado nos dice que debe estar muy embarrado. Así que decidimos hacerle caso y partimos en busca de la salida del pueblo que logramos encontrar después de dos tentativas. Por la margen derecha del río Verde, alcanzamos la carretera D936 a unos 900 metros.

Por la carretera tenemos que andar con mucha precaución por el tráfico de vehículos. Esperamos encontrar el camino que une Orin con Aren y retomar el Camino balizado. Por la carretera se ataja algo al no pasar por Orin. Se hace pesado caminar por el asfalto y con el ruido de los coches peor. Kilómetro a kilómetro seguimos por el arcén sin lograr localizar el desvío. Posiblemente vaya por un paso inferior. No hay más remedio que sufrir un poco. Los kilómetros de carretera se hacen interminables. Menos mal que de momento no llueve pero ya empieza el cielo a cubrirse con nubes de agua. Pepe comenta que quizá hubiera sido mejor haber ido por los pueblos que vamos dejando a nuestra izquierda. Tiene parte de razón, si hubiésemos seguido la carretera local nos habríamos evitado la peligrosa departamental pero mejor nos habría ido si  hubiéramos seguido la señalización. Pero ya no tiene remedio. Tras un gran arco que forma la carretera llegamos a una rotonda. Seguimos de frente. Ahora en descenso hasta cruzar el río Joos y llegar a una marquesina donde nos refugiamos. Hemos llegado en el preciso momento que comienza a llover. Han sido 8,3 km desde Moumour.

Aprovechamos para tomarnos unas pastillas energéticas y enfundarnos los chubasqueros con trtanquilidad. Juan se apresta a buscar alguna flecha que nos dirija porque hay varias posibilidades. La carreterilla que atraviesa la departamental por un paso inferior debe ser la que viene de la localidad de Prechacq por donde pasa el Camino. Es la más lógica. Consultamos el mapa de ruta. No cabe la menor duda que tiene que ser el Camino. Juan lo confirma pocos minutos después con el silbato. Ha visto una flecha en el paso inferior. Por fin dejamos la carretera y pasamos a una pista asfaltada que se interna en el bosque en ascenso y que pronto se convierte en pista de tierra.

Superada la ladera llegamos a una planicie en un claro del bosque y tras atravesar un campo de maíz confluimos en la carretera D25 después de 2 km desde la marquesina. Aunque vamos pendientes tampoco hemos logrado advertir el desvío a la izquierda que señala la guía y que evita unos 2 kilómetros de carretera. Pero bueno, por lo menos no estamos perdidos y la nueva carretera de poco tráfico nos llevará por la izquierda al final de la etapa de hoy.

Iglesia
Portada de la Iglesia

Entre un bosque de robustos robles que alegran la vista, alcanzamos L'Hôpital Saint-Blaise después de recorrer 3,7 km desde el cruce. Aquí se alza la iglesia rodeada de pocas casas y dos hoteles-restaurantes dentro de un  paisaje de ensueño. Hemos entrado en la región del Soule que forma parte del País vasco-francés. En la carretera está el Hotel Les Touristes donde hemos reservado. Nos acomodamos en la habitación y después de asearnos bajamos al comedor. Hoy hemos llegado a buena hora para comer, son las 12 del mediodía.

Pedir para comer es una auténtica odisea, no sabemos como acertar. Yo no me caliento la cabeza y pido el menú del día, un garbure y muslo de pato. Aquí el pato está a la orden del día. Se come como el pollo en España. Juan y Pepe se piden una ensalada de queso de cabra y blanquete de cordero que resultó ser criadillas con una salsa blanca. Pero como hay hambre todo entra.

Terminada la comida toca una siesta corta porque hay que visitar la Iglesia. El tiempo está fresco en el exterior y caen chaparrones intermitentes.

Detalle de una ventana

Vamos a visitar la Iglesia del siglo XII que formaba parte de un hospital-refugio de peregrinos, ya desaparecido, mandado construir por los canónigos de la Abadía de Santa Cristina de Somport, donde se estableció la orden de los caballeros hospitalarios para prestar ayuda a los peregrinos del Camino de Santiago. Construida en estilo románico con vestigios de arquitectura hispano-musulmana, se levanta la Iglesia con planta de cruz griega y en la que destacan los profundos ventanales con claustras [1] de piedra esculpida con motivos inspirados en los moucharabiehs [2] de la arquitectura islámica y la cúpula octogonal en forma de estrella con arcos que soportan columnas entrelazadas que recuerdan la Mezquita de Córdoba. También son dignas de mención las cornisas de madera tallada y la estructura original. Es un placer para los sentidos poder contemplar este exquisito tesoro arquitectónico tan bien conservado.

Es lo único que podemos visitar en este recóndito lugar rodeado de tan bello paisaje. Cuando salimos de la Iglesia nos encontramos con la pareja belga que nos llevan para que veamos la gîte d’etape donde se alojan, abierto tan solo hace cinco días. Se enteraron de su existencia casualmente por el peregrino francés que volvía de Santiago y que nosotros también nos cruzamos a la salida de Arudy.

Poco más que ver, con el frío que hace y la lluvia que cae, es cuestión de refugiarse en el hotel y esperar la hora de la cena. En el comedor coincidimos con la pareja de peregrinos franceses y los belgas pero de momento comemos en mesas separadas.

Terminada la cena, Juan y Pepe todavía tienen ganas de dar una vuelta, dicen que van a buscar la salida de mañana. Me parece bien, pero un servidor se retira a descansar.

Buenas noches y hasta mañana.



[1] Claustras: En arquitectura celosías.

[2] Moucharabiehs: Palabra de origen árabe que designa las clásicas rejillas de ventana de la arquitectura islámica dispuestas de tal forma que permiten observar desde el interior sin ser visto, al mismo tiempo que proporcionan sombra.