Estella. Río Ega y Puente de la Cárcel

7ª Jornada
Jueves, 24 de abril de 2003

Puente la Reina-Estella

Parcial 19 Km; Total 181,8 Km; A Santiago: 644 Km

Encuentro con el Camino Francés

             Ya solo quedamos tres de los que compartimos Camino en el aragonés: Pascual, Tulio y el que escribe.

         En compañía del bueno y sufrido Pascual emprendo camino hacia Estella, cruzamos la placeta donde se encuentra el Albergue de Peregrinos de los Padres Reparadores, pasamos bajo el arco de la Iglesia del Crucifijo de fundación templaria, cruzamos la carretera y enfilamos la calle Mayor pasando delante de la bella portada de la Iglesia de Santiago hasta el famoso puente románico de seis ojos que salva el río Arga. Pronto nos percatamos del cambio de panorama. Ya no somos un grupito de 6/8 peregrinos, el número de peregrinos ha aumentado considerablemente. Peregrinos por doquier acompañan nuestros pasos, el Camino se ha convertido en algo parecido a una romería.

        Los pies de Pascual no terminan de curarse, cada paso que da es un sufrimiento para él, lo voy notando en los gestos de su cara, pero sigue mi marcha a pesar de todo.

        Pasados los fuertes repechos que hay que superar antes de llegar a Mañeru, tomamos la carretera antigua evitando de esa forma los continuos desniveles que le siguen.

        Nada mas salir de Cirauqui se toma la calzada romana en busca de un pequeño puente romano semi-derruido, los peregrinos marchamos casi en fila india.

       El Camino transita cerca de la carretera, por un pequeño puente gótico salvamos el río Salado, el mencionado por Aymeric Picaud en su Códex Calixtinus, Libro V, capítulo VI "Por el lugar llamado Lorca, por la zona oriental, discurre el río llamado Salado: ¡cuidado con beber en él, ni tú ni tu caballo, pues es un río mortífero! Camino de Santiago, sentados a su orilla, encontramos a dos navarros afilando los cuchillos con los que solían desollar las caballerías de los peregrinos que bebían de aquel agua y morían. Les preguntamos y nos respondieron mintiendo, que aquel agua era potable, por lo que dimos a beber a nuestros caballos, de los que al punto murieron dos, que los navarros desollaron allí mismo y en el que murieron varias de sus caballerías al beber de sus aguas". En Lorca nos refrescamos bajo los caños de la hermosa fuente que preside la hermosa Plaza Mayor repleta en esos momentos de peregrinos de variopintos "colores". Después del refresco acordamos hacer un descanso y aprovechar para almorzar unos buenos bocadillos de reconfortante tortilla.

        En lo que resta de etapa, Pascual camina cabizbajo, va con cara de circunstancias y pensando según presiento sobre la difícil, para él, decisión a tomar. Pasamos Villatuerta atravesando otro puente sobre el río Irantzu y después de unos siempre pesados 3 km hacemos nuestra entrada en Estella, pasando primero ante la iglesia gótica del Santo Sepulcro y dejando atrás el Puente de la Cárcel sobre el río Ega, enfilamos la calle de la Rúa donde a la izquierda se encuentra el albergue de Peregrinos, con larga cola de peregrinos a sus puertas. Nosotros pasamos de largo, nuestros planes no contemplan quedarnos en el Albergue. Cruzamos el río Ega y por la calle Zapaterías y su continuación la calle Mayor buscamos acomodo en la Pensión "San Andrés" en pleno centro, ubicada en la estirada plaza de Santiago donde se celebra el Mercado que comparte con la Plaza de los Fueros. Es una pensión sencilla pero cómoda que cuenta con la amabilidad de sus propietarios que dan toda clase de facilidades a los peregrinos.

      Después del aseo y refrescante ducha Pascual al fin ha tomado una decisión: abandona, vuelve a casa, ya vendrán tiempos mejores para continuar el Camino, no es plan seguir sufriendo. Posiblemente las botas casi recién estrenadas para el Camino han tenido la culpa de todos sus males, le han jugado una mala pasada. Yo le comprendo y le animo a sobreponerse, ha sido una dura decisión, tan ilusionado como estaba. El Camino estará ahí innamovible esperándote a una nueva ocasión, amigo peregrino Pascual.

 
Con Luciane, Tulio y Pascual en la Plaza de los Fueros-Estella

      Después de sellar la credencial en el Albergue encontramos a Tulio y Luciane, una paisana suya, y juntos nos acercamos a la Plaza de los Fueros donde hacemos tertulia alrededor de una mesa de la terraza del Bar Astorriaga. Cenamos en el mismo sitio el menú del Peregrino, buen nivel calidad/precio. El camarero nos recomienda el Hotel Mónaco de Los Arcos, inaugurado este mismo año. Apurada la cena, toca retirada hacia nuestros respectivos alojamientos.

      Buenas noches y hasta mañana.

 

Monreal-Puente la Reina Estella-Los Arcos

Portada