Puente sobre el Río Orbigo

24ª Jornada
Martes, 13 de mayo de 2003

San Martín del Real Camino-Astorga

Parcial 23 Km; Total 579,6 Km; A Santiago: 249,5 Km

El río Orbigo

      Son las 06:15 horas. Los peregrinos de Vitoria son los que hoy tocan diana. Seguro que hoy se plantan en Rabanal del Camino. Hoy les han ganado la partida a los "guiris" que no tardan en comenzar a "preparar sus maletas". A continuación vamos levantándonos los demás españoles.

         Desayuno una café con leche de máquina con una tableta energética y a las 07:15 horas y tras despedirme de la hospitalera Ana, doy comienzo a la jornada de hoy en solitario.

         Esta vez evito el Camino marcado que se interna en la chopera atestada de grajos y que da un rodeo innecesario, además de tener que soportar el estridente grajeo que sale del ramaje de los chopos. Sigo por el arcén de la carretera hasta enlazar con un andadero ya señalizado que discurre paralelo a la carretera. Una gran recta de 6 km entre huertas que los lugareños han conseguido ganar al agreste páramo.
Monolito en memoria de D. Suero de Quiñones

        En este punto, el Camino se separa de la carretera al encuentro del famoso Puente de Orbigo que se encuentra en obras. Se trata de un largo y robusto puente de piedra de construcción irregular, de 300 metros de longitud y formado por 21 arcos ojivales. Me detengo ante el monolito que recuerda al caballero leonés D. Suero de Quiñones, el que prendado de amor por una dama, se plantaba en el puente y no permitía pasar a nadie sin aceptar una justa. ¡Cuánta historia escondida en estas piedras!

         Al final del puente, entro en el bar del Hostal a hacerme un desayuno como toca: una gran taza de café con leche con tostadas de mantequilla y mermelada. Suficiente para llegar a Astorga.

         Al atravesar el pueblo, existen dos opciones: Bien por el monte pasando por Villares y Santibañez o a la izquierda buscando la carretera antigua. Como el año pasado fui por el monte, me decido por la opción del andadero de la carretera que además ahorra unos 2 kilómetros.

         Con la inestimable ayuda de los dos bordones, voy caminando fuerte a un ritmo de 5,5 km/hora. Me encuentro muy bien de fuerzas, lo cual se agradece después de tantos kilómetros recorridos.

         Después de unas dos horas en paralelo con la carretera y tras una cuestecilla, justo cuando se "roza" la autopista, se cruza por un puente enlazando con una pista que se dirige al Crucero de San Toribio.
Crucero de Santo Toribio

         Este es un lugar ideal para hacer un receso y disfrutar del paisaje contemplando la magnífica panorámica de la ciudad de Astorga en la que se distingue con nitidez las dos torres gemelas de la catedral. Los Montes de León, ya casi a tiro de piedra, en los que destaca el emblemático monte Teleno, dando fin a la llanura, son la guinda para componer un hermoso cuadro.

         Ahora toca un fuerte descenso hasta San Justo de la Vega donde me apetece tomar una fresca cerveza pues ya hace bastante calor. Solo restan 4 km para llegar a Astorga que en una hora se pueden hacer.

         Alcanzo a cuatro peregrinos brasileños y con ellos camino un rato por un camino que discurre por los huertos que se esparcen por la llanura. Cruzado un puentecillo romano enlazo de nuevo con la carretera ya a las puertas de las murallas de Astorga. Tras cruzar las vías de ferrocarril, viene ahora un repecho para entrar definitivamente en la ciudad por la Puerta del Sol. Sigo la muralla por los jardines hasta el Albergue. Son las 12:15 horas.

         El hospitalero portugués ha dejado la puerta abierta, pero no permite la entrada a ningún peregrino hasta las 13:30 horas, hora oficial de apertura, así que me desprendo de la mochila que dejó tras la cola de mochilas que se ha formado y me voy en busca de un bar a tomarme el aperitivo y hacer tiempo.

         Cuando llega la hora, me acerco al Albergue, sello de la credencial y acomodo en una de las literas. Una buena ducha y la habitual colada son los pasos previos en todas las etapas a prepararse para salir a comer.

         Una ayudante del hospitalero me recomienda el Restaurante Serranos y la verdad es que fue un acierto. El menú del peregrino es más que suficiente, tanto es así que declino el regreso al Albergue y me dirijo a la Catedral para hacer la digestión. A la sombra de un árbol, me siento en un banco y hago una llamada telefónica a mi mujer. Apetece la sombra pues la tarde es calurosa.
Con Santos y Merche enla Plaza Mayor de Astorga

         Mientras descanso, veo a Santos que se acerca a saludarme. Poco después aparece su mujer Merche y juntos nos acercamos a la Plaza Mayor a sentarnos en una de las terrazas y contarnos nuestras vivencias. Ellos han venido por Santibañez. Se está bien en esta Plaza porticada, contemplando la magnífica fachada del Ayuntamiento coronada por el reloj y la pareja de autómatas con trajes típicos maragatos que representan a Colás y la Colasa que tocan las horas aporreando con unos mazos la campana.

         Pasado un buen rato, me dirijo al albergue donde encuentro al hospitalero a quien pregunto si hay Albergue en Foncebadón. Me contesta negativamente, pero que le han dicho que hay una casa rural. Me acerco a la Oficina de Turismo para corroborarlo y me confirman que es posible alojarse en una Casa de Turismo Rural "El Convento de Foncebadón". Llamo por teléfono y me piden 36 € solo por dormir. Un poco caro parece para el sitio donde está. Pronto estará disponible un Albergue para Peregrinos que están construyendo ellos mismos. Así que definitivamente decido hacer noche, como de costumbre, en Rabanal del Camino.
Ante la portada principal de la Catedral de Astorga

         Como queda tarde todavía y el tiempo es fenomenal, me acerco para hacer una visita a la Catedral gótica de Santa María. Una vez en el interior, da la impresión de poseer más luminosidad que la de León, aunque por supuesto de menores dimensiones. Es curioso observar en lo más alto del pináculo del ábside, la figura del popular Pero Mato, un alférez maragato que guerreó en la batalla de Clavijo.

         Una llamada a mis padres se hace obligatoria y después nuevamente a la Plaza Mayor a tomarme unas cervezas con unas tapas que serán más que suficientes para cenar ya que hoy la comida ha resultado copiosa. Aprovecho para tomar mis apuntes. Se está muy a gusto.

         Cuando llega la hora, vuelta al Albergue y a prepararse para conciliar el sueño, hoy espero que me duerma rápidamente pues no he hecho la siesta.

         Buena noches y hasta mañana.

                                

León-San Martín del Real Camino Astorga-Rabanal del Camino

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