San Nicolás del Real Camino

20ª Jornada
Viernes, 9 de mayo de 2003

Calzadilla de la Cueza-Sahagún

Parcial 21,5 Km; Total 478,6 Km; A Santiago: 350,5 Km

Juan Luis se resiente

        Los alemanes y franceses se despiertan al alba como las gallinas. Son las 6 y tienen la poca deferencia de encender las luces. Por si esto fuera poco, el crujir de los plásticos arreglando las mochilas penetra en tus oídos sin compasión alguna. Es uno de los tributos del Camino que tenemos que pagar. Nosotros no somos tan madrugadores, dejamos que se vayan yendo y cuando se despeja el Albergue, llega nuestro turno.

        Tranquilamente, desayunamos en el bar. Aunque el ambiente es fresco, vaticinamos una mañana soleada, ideal para andar. Me alegra por Juan Luis. Ojala pueda superar los dolores de pies. De momento vamos andando sin dificultad. Pasamos por las ruinas del antiguo Hospital de Peregrinos de Santa María de las Tiendas, junto a la Abadía de la Orden de Santiago en lamentable estado y poco después estamos atravesando la localidad de Lédigos con la mayoría de sus casas construidas de adobe. Nos tropezamos con un paisano que nos cuenta sus batallitas en tierras castellonenses durante la Guerra Civil española cuando pasaron por Castellón las tropas Nacionales tras la toma de dicha región. Dice que entre Castellón y Villarreal se podían ver ametralladoras abandonadas por los "rojos". El Capitán, parece ser que al no encontrar "rojos" a quienes disparar, no se le ocurrió otra cosa que hacer unos disparos contra unos ladrillos, con tan mala fortuna que una de las bala rebotó y le alcanzó a él, teniendo que ser retirado al hospital. Malos tiempos y recuerdos aquellos.

        Saliendo de Lédigos, llaman nuestra atención unas construcciones circulares con la pared llena de agujeros. Son los típicos palomares leoneses. Juan Luis, aunque no dice nada, se le ve con mala cara, intuyo que el dolor de pies comienza a mortificarle.

        En poco más de media hora, nos presentamos en Terradillos de los Templarios. Aunque todavía es pronto para comer, encargamos a Luisa, la propietaria del Albergue, unos huevos fritos con chorizo casero que nos saben a gloria y nos dan fuerzas para continuar. Luisa nos comenta que por lo menos están pasando un 30% más de peregrinos que el año pasado.

        Salimos de Terradilllos por la senda que discurre paralela a la carretera nacional. El campo ondulado está teñido de un verde precioso, los trigales están a reventar. Qué lástima que no podamos disfrutar al máximo del paisaje debido al estado de Juan Luis. Pasamos por Moratinos y San Nicolás del Real Camino, último pueblo de la provincia de León.

        Juan Luis va de mal en peor. Los pies ya le torturan. Tenemos que parar a cada instante. Además, el calor se va haciendo notar. Rodeamos el puente sobre la carretera nacional que coincide con la línea divisoria de las provincias de León y Palencia. Ya divisamos la población de Sahagún al fondo pero aun nos quedan casi 4 km para llegar. El calor sigue en aumento y Juan Luis de mal en peor lo que nos obliga a caminar muy lento y con continuas paradas que rompen el ritmo de marcha y terminan cansándote más.

        A la altura del puente sobre el río Valderaduey, Juan Luis me recuerda que el Camino discurría por la margen izquierda del río, cruzando la carretera hasta la Ermita de la Virgen del Puente, pero que se da mucha vuelta y él no está para hacer un solo metro de más. Así que continuamos por la senda, pegados a la carretera. Nos van alcanzando peregrinos conocidos, entre ellos Concha, Akiko y el suizo Thierry. Nos dicen que ellos han estado almorzando en Lédigos y que el albergue está muy bien. Ellos continúan. Juan Luis no podría seguir su marcha. Pronto los perdemos de vista.

       A trancas y barrancas llegamos al Albergue de Sahagún cuando son las 3 menos cuarto. De momento perdonamos la comida. Juan Luis está deshecho y a mí con su marcha y paradas me ha contagiado el cansancio. Me doy una buena ducha y hago la colada. A continuación nos tomamos un bocadillo con una cerveza y vuelta al Albergue a estirar y descansar las piernas. Lo necesitamos.

        Juan Luis me dice que no puede más, que definitivamente abandona. Sabia decisión. Le acompaño hasta la Estación de Ferrocarril para sacar el billete de regreso a casa. Le noto muy triste. Le animo diciéndole que el Camino estará siempre ahí aguardando el momento oportuno para reanudarlo una vez recuperado. Lo mismo que yo hice en mi Primer Camino, donde tuve que abandonar en Santo Domingo de la Calzada y al año siguiente lo pude reanudar y llegué a Santiago sin novedad.

        Nos acercamos al centro del pueblo. En la Plaza Mayor, nos encontramos con Concha, Akiko y Thierry y nos sentamos con ellos a tomarnos unas tapas en la terraza del Bar "El Ruedo". Sienten mucho el abandono de Juan Luis. Como siempre contamos las vivencias de cada uno en la jornada de hoy. A Akiko le pesa de más la mochila, así que mañana mandará algunas cosas a Japón. Esto suele suceder con peregrinos primerizos.

        Cuando llega la hora, Juan Luis y yo nos acercamos al Restaurante "La Codorniz" donde pedimos la cena especial de Peregrino. Y seguidamente al Albergue a descansar que el cuerpo nos lo agradecerá.

        Buenas noches y hasta mañana
    

Carrión de los Condes-Calzadilla de la Cueza Sahagún-Reliegos

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