El Río Pisuerga desde el Puente Fitero

17ª Jornada
Lunes, 5 de mayo de 2003

Castrojeriz-Boadilla del Camino

Parcial 20 Km; Total 413,1 Km; A Santiago: 416 Km

Separación

             Molto piano al principio e in crescendo lentamente, el coro de los monjes dominicos del Monasterio de Silos van convirtiendo las notas del pentagrama en el mas bello canto peregrino: el Dum Pater Familias con el que diariamente el hospitalero Resti acostumbra a despertar a los peregrinos justamente a las 06:30 horas, ni un minuto más ni uno menos. Aquí sí que se puede afirmar que no hay nadie que salga antes de es hora, la puerta permanece cerrada toda la noche. La música celestial que emiten los buffles producen la sensación de permanecer aún en medio de un sueño feliz, pero conforme los compases barrocos van ganando intensidad te vas dando cuenta que es hora de levantarse.

           Una tenue claridad penetra por las ventanas cuyos cristales se ven golpeados por las gotas de lluvia que en esos momentos está cayendo. Como sospechábamos ayer ha estado lloviendo toda la noche. En qué barrizal se habrá convertido la pista de ascenso al Mostelares!!.

        Las hospitaleras Vera y Rosa María nos preparan con esmero un buen desayuno, irradian las dos felicidad en su atención a los peregrinos, se nota que hacen su trabajo a gusto. Resti también está por ahí atendiendo a los peregrinos y observando que las normas de su Albergue sean respetadas. Es curioso que en este Albergue no hay tarifa establecida, solo la voluntad.

        De nuevo llega la hora de despedirse de Resti y de sus eficaces y amables hospitaleras, es la triste realidad del Camino que impone su ley. Besamos con cariño a Vera y Rosa María agradeciéndoles sus atenciones y deseándoles una feliz estancia asi como que podamos seguir viéndonos. Luego llega el turno de Resti: Hasta pronto amigo Resti, gracias por todo, daremos un abrazo a "Santi" de tu parte -nos despedimos con un fuerte abrazo- volveremos a vernos. Buen Camino y suerte!! -nos responde acompañándonos hasta el mismo umbral de la puerta. Todo lo que tiene de masa corporal lo tiene de bondad aunque a veces se destape con algún exabrupto sobretodo cuando intentan engañarle y se enfada.

        Nos enfundamos los chubasqueros y nos dirigimos a la salida del pueblo hacia el oeste. Damos por hecho que por Mostelares no iremos hoy. Llegamos a una bifurcación de carreteras y tomamos a nuestra derecha en dirección, pensamos, a Castrillo de Matajudíos. Cuando llevamos un tramo recorrido, oimos los gritos de unos peregrinos que hacen llamar nuestra atención. No les hacemos ningún caso confiados en nuestra veteranía y lo pagamos con creces. A unos tres kilómetros, un autobús de linea se para a nuestro lado. El chófer nos pregunta: Van Vdes. a Santiago??. Por supuesto -le contestamos. Pues van en mala dirección. Tienen que volver a Castrojeriz y tomar la verdadera carretera a Castrillo, se han equivocado, ésta conduce a Villasilos, fuera totalmente de ruta. Nos quedamos como anhelados con la boca abierta sin poder articular palabra. Como es posible que nos hayamos equivocado. Razón tenían los peregrinos que nos llamaban a gritos. Le agradecemos al chófer su información y malhumorados volvemos sobre nuestros pasos. Está bueno Juan Luis para hacer kilómetros suplementarios!! Pero no había mas remedio que pagar el pato. Al llegar a Castrojeriz nos damos cuenta del error garrafal que acabábamos de cometer. Teníamos que haber cruzado la carretera y tras pasar por un trozo de camino de tierra embarrada, llegar a otra carretera que es la buena para ir a Castrillo de Matajudíos. Juan Luis -le digo compungido-lo siento sobretodo por tus pies. No me responde, va muy pensativo, algo no marcha bien.
Castrillo de Matajudíos-Itero del Castillo

        Hace un rato que ha dejado de llover y caminamos por el arcén con los chubasqueros recogidos; un estorbo menos. Llegamos a Castrillo de Matajudíos después de varias paradas a causa del dolor en los piés de Juan Luis. Allí giramos a la izquierda por una carretera donde un gran cartel anuncia "A Santiago 497 km", me imagino que por carretera. Vamos poco a poco rodeando el Cerro de Mostelares por una carretera que es una longaniza en toda regla. Juan Luis sigue igual, decide cambiarse de calzado. Ahora prueba con las sandalias, yo le cedo mi bastón para que vaya con dos, pienso que algo le ayudará, pero ni hablar, ni con esas. Marchamos muy lentos. Por fin llegamos a Itero del Castillo donde decidimos descansar un rato y comernos un bocadillo. A ver si Juan Luis se recupera un poco y podemos llegar por lo menos a Boadilla del Camino.

        Retomamos la marcha. Tenemos que dar un rodeo al encuentro del Puente Fitero, único punto disponible para cruzar el río Pisuerga. Alcanzamos el punto de encuentro del Camino que viene de Mostelares. A nuestra izquierda queda la Ermita de San Nicolás, a la derecha el puente. Lo cruzamos, ya estamos en la Provincia de Palencia, comienza la Tierra de Campos. El Pisuerga baja con bastante agua, forma la linea divisoria natural que separa las provincias de Burgos y Palencia.

        Medio kilómetro escaso más allá entramos en Itero de la Vega. Juan Luis, entiendo que con buen criterio, decide abandonar, no quiere sufrir más. Ya habrá tiempo para reanudar el Camino. Nos despedimos con tristeza en el Albergue. Me cede su bordón con el que me desea llegue sin novedad a Santiago. Un fuerte abrazo y adelante, otra vez el lado negativo del Camino nos ha mostrado su cara.

        Me quedan 8 km para llegar a Boadilla. Salgo del pueblo de nuevo solo pero con el recuerdo todavía en mi mente de mi compañero Juan Luis. Con la ilusión que tenía!! Año tras año ha venido realizando el Camino, éste hubiera sido su quinto Camino. Qué lástima!!

        Voy acostumbrándome a caminar con la ayuda de los dos bastones y poco a poco compruebo su utilidad. Pasado el Cerro Largo comienza a lloviznar. Otra vez la lluvia!! Menos mal que solo me quedan 3 km para llegar. Me enfundo el chubasquero, la lluvia va en aumento hasta que una cortina de agua me impide la visión de la localidad de Boadilla hasta que la tengo a escasa distancia.

        Me acerco al Albergue privado sin demora, son las 15:15 horas. Se encuentra casi completo pero todavía queda alguna cama baja. Da gusto permanecer en su interior. Fuera hace bastante frío y llueve sin cesar. Me doy una buena ducha y me echo una siestecilla..

         A media tarde los peregrinos que allí nos encontramos formamos corrillo en el acogedor salón alrededor de una hermosa chimenea francesa que irradia el calor suficiente para encontrarnos cómodos.

        No es cuestión de salir a dar una vuelta por el pueblo, sigue lloviendo. Ceno en el mismo Albergue en compañía de los tres únicos peregrinos españoles (dos de La Coruña y uno de Alcalá de Henares) y un italiano tocayo mío.

         Aunque al principio no se me puede ir de la cabeza la imagen del peregrino Juan Luis, ojalá se recupere pronto y reanude su Camino, finalmente el sueño consigue vencerme.

        Hasta mañana, buenas noches.

                                

Hornillos del Camino-Castrojeriz Boadilla del Camino-Carrión de los Condes

Portada