Burgos- Albergue de Peregrinos del Parral

14ª Jornada
Jueves y viernes, 1-2 de mayo de 2003

Belorado-Atapuerca-Burgos

Parcial 51.6 Km; Total 355,1 Km; A Santiago: 474 Km

El peregrino Juan Luis

             Salgo de Belorado a las 07:15. Todos los bares se encuentran cerrados, es normal, hoy se conmemora la Fiesta del Trabajo, fiesta internacional. Andando por la travesía saliendo de la localidad, me parece ver que el bar del Hotel Belorado está abierto. Cruzo la carretera e intento entrar. Me cierra el paso un tipejo, porque no se le puede llamar de otra forma, que sin darme los buenos días me deniega hasta agua para rellenar la botella. Vaya hospitalidad !!, vaya tipo malasombra!! "arrieros somos y en el camino nos encontraremos" -pienso para mí.

          Sigo mi Camino, hoy la meteorología ha mejorado bastante, hace algo de fresco pero se anda bien. Como no he podido desayunar como hubiera querido, no hay mas remedio que tomar una tableta energética para echarle gasolina al cuerpo, "a falta de pan buenas son tortas", dice el refrán.

          Después de pasar por Tosantos y Villambistia, el Camino cruza la carretera para tomar otra pista a la derecha donde se encuentra la localidad de Espinosa del Camino. Allí puedo desayunar en un bar abierto pero la mantequilla que me ofrecen está rancia y no hay quien la coma. Me contento con hacer sopas de pan en el café con leche. Por lo menos el estómago ha recibido algo caliente.
Monumento a los Caídos en la Guerra Civil

          Hasta Villafranca Montes de Oca sigo mi camino entre campos de verde cereal. Las espigas están ya cuajadas y radiantes. Llegado a Villafranca me acerco al Bar, Restaurante, Hostal de El Pájaro, este hombre lo acapara todo. El bar se halla a tope de clientela. Como Dios me da a entender pido un bocadillo de tortilla española que con una cerveza es mas que suficiente para afrontar el siguiente tramo: la subida a los Montes de Oca.

          Al final del fuerte repecho me desvío hacia la izquierda equivocadamente, un paisano conduciendo un quad me lo hace ver. Vuelvo sobre mis pasos y efectivamente no me había dado cuenta de la señal que se había caído y no la había visto. Continuo entre los robles y quejigos aún sin hojas hasta coronar la loma.

          Paso por el monumento a los Caídos de la Guerra Civil española, cruzo el río Cerrata de la Pedraja y poco después alcanzo el Alto de la Pedraja. Desde allí una pista que forma parte de un cortafuegos entre coníferas y que se hace interminable, son unos 7 km hasta San Juan de Ortega. No me encuentro con muchos peregrinos, parece como si se los hubiera tragado la tierra. Como voy bien de fuerzas estoy pensando en pernoctar en Atapuerca. Ya veremos...
Los Montes de Oca- Cortafuegos

          En San Juan de Ortega me impongo un receso para descansar y comer. Definitivamente trataré de llegar a Atapuerca. Tomo en el bar-único un plato combinado junto a otros peregrinos extranjeros. Luego me siento en un banco de la explanada frente al Santuario a reposar la comida. Mientras descanso, me fijo en un banco a la izquierda del que me encuentro donde un peregrino hace lo mismo que yo, pero ese peregrino me resulta familiar con un verdugo a la cabeza. Parece que se trata del brasileño Tulio. Tulio -le llamo. Y efectivamente se vuelve y me reconoce de inmediato. Desde Estella no habíamos coincidido. Ya me estaba preguntando yo por donde andaría. Parece un buen muchacho, hace el Camino convencido de su trascendencial. Nos saludamos con alegría. Da mucho gusto encontrarte con algun peregrino al que has perdido la pista y sobretodo éste que viene de Somport como yo.

         Le indico mi intención de seguir camino hasta Atapuerca. Sin pensárselo dos veces me dice que le espere, lo justo para recoger sus bártulos, se viene conmigo. De nuevo tengo compañero de Camino.

          En el trayecto hasta Atapuerca vamos contándonos como ha ido nuestro Camino desde que perdimos el contacto. Este tramo final de etapa se nos hace corto. Al llegar al Albergue de Atapuerca los peregrinos que en él se encuentran nos dicen que está completo. Vaya por Dios!! Lo que faltaba!!. Entramos en la Casa Rural contigua al Albergue que resulta ser del mismo dueño y nos sentamos a esperar a que aparezca alguien que nos pueda informar. Mira que si ahora resulta que no tenemos plaza... después de que Tulio ya tenía la suya en San Juan de Ortega. Se va a acordar de mí pero no precisamente para bien. Un poco de paciencia -le digo- toca esperar. Salimos al exterior. Allí están los demás peregrinos aprovechando la buena tarde. Vaya!! ahí tenemos a la toulousana Samia!! que está entusiasmada entre tanto peregrino congregado. Me saluda pero me abstengo de preguntarle nada, creo que no ha lugar después de la faena que le ha hecho a Joelle.

         En eso estamos cuando suena mi teléfono móvil. Es Juan Luis, el peregrino que había sido mi compañero en mi primer Camino desde El Burgo Ranero. Habíamos quedado en vernos en Burgos, es de allí. Le cuento lo que me pasa, estoy allí atrapado sin cama donde pasar la noche, esperando que llegue el hospitalero. No te preocupes -me contesta- no te muevas de ahí que voy enseguida. Te llevaré a Burgos. No me da tiempo ni para contestarle.

          Queda pendiente solucionar el problema de Tulio que se encuentra aquí atrapado por mi culpa. Menos mal que ahí está el amigo Santi para echar una mano. Al final uno de los madrileños que conocí en Azofra me dice que aunque tiene cama en el Albergue, ha pensado ir al Hostal por lo que me cede su plaza. Tulio ya tiene sitio donde pasar la noche. Problema solucionado.

          Al poco rato llega Juan Luis, nos saludamos con un fuerte abrazo de amigo y peregrino, la última vez que estuve con él fué al final de la peregrinación de mi primer Camino en Santiago, ya casi un año. A pesar de que me hubiera gustado hacer el tramo hasta Burgos a pié (tenía gran interés de averiguar donde me equivoqué la vez anterior en la Sierra de Atapuerca), a veces las circunstancias obligan, otra vez será. Subo a su coche después de despedirme y desear Buen Camino a todo el mundo y en un plis-plas llegamos al Albergue del Parral, qué rápido pasan los kilómetros en coche (por esta vez, perdóname amigo Santi). En el Albergue, Juan Luis se mueve como Pedro por su casa y es que ejerce de hospitalero bastante a menudo. Enseguida la hospitalera de turno me asigna litera.

          Después de asearme un poco, me acerco en compañía de Juan Luis al centro. Damos unas cuantas vueltas y acto seguido nos sentamos en una terraza del Paseo del Espolón donde al mismo tiempo de hacer planes para el día siguiente, damos cuenta de unas frescas cervezas. Juan Luis conoce Burgos al dedillo, mañana se convertirá en mi cicerone particular e iremos a visitar los lugares mas representativos de esta antigua ciudad. Desde Burgos seguiremos juntos el Camino hasta Santiago ya lo habíamos acordado con antelación.


Junto al Puente Malatos

          De regreso al Parral nos enteramos que dos peregrinas han dado la nota. Llegan bastante tarde y ruegan a la hospitalera que demore media hora el cierre del albergue mientras cenan en los alrededores. La hospitalera muy novata (es su primer día) accede y ahí nos la encontramos esperando a que lleguen las buenas señoras. Son las once pasadas y todavía no han vuelto. Juan Luis la recrimina pues no se pueden hacer excepciones a las normas establecidas y más aún en este caso que nos huele que la han engañado. Cuando aparecen todavía quieren llevar razón, dicen que también tienen derecho a hacer turismo de zona que se demoraron por la visita que hicieron a las excavaciones de Atapuerca. Es entonces cuando ellas mismas se delatan, de peregrinas no tienen ni un pelo, son simples turistas que han aparcado el coche en las cercanías y que se aprovechan de los Albergues de Peregrinos para ahorrarse pasta.

       Ya se puede cerrar el albergue, no falta nadie. Duermo de maravilla, esta noche no hay muchos peregrinos.

          Al día siguiente (viernes, 2 de mayo), llega Juan Luis a buscarme. Primero desayunamos y luego nos acercamos a un talabartero conocido suyo para que le haga un arreglillo a su mochila. Después vamos a visitar la Cartuja de Miraflores emplazada entre verde floresta tan solo 3 km del centro a la que se accede por la carretera de la Quinta remontando la margen izquierda del río Arlanzón. Fué primero un palacio real para uso y disfrute del monarca Enrique III durante sus partidas de caza en el coto que había en el mismo lugar. En el año 1441, su hijo y sucesor Juan II lo cedió a la comunidad cartujana que fundaron un Monasterio. En la Iglesia destaca el Retablo Mayor de madera policromada, obra cumbre del escultor Gil de Siloé y el Mausoleo de planta de estrella esculpido en alabastro del monarca Juan II y su esposa Isabel de Portugal que aparecen muertos sobre un mismo lecho con las manos entrelazadas, obra asimismo de Gil de Siloé.

          Después de disfrutar con la Cartuja, continuamos al Monasterio de San Pedro de Cardeña situado a unos 10 km de Burgos en cuya Iglesia del siglo XV se encuentra el panteón vacío del Cid Campeador y su esposa Dª Jimena que reposan desde el año 1921 bajo el crucero de la Catedral.
En el Restaurante "Los Trillos" con el peregrino y amigo Juan Luis

          La mañana toca a su fin, ya no da tiempo para más visitas. Para comer, Juan Luis me lleva al Restaurante "Los Trillos" en Hospital del Rey (muy cerca del Albergue de Peregrinos). Allí me invita a un sabroso asado de cordero al estilo burgalés. Excelente.

          Después de la comida nos acercamos al Monasterio de Sta. María la Real de las Huelgas, más conocido como el Monasterio de las Huelgas, que se halla en el mismo Hospital del Rey. Fundado por el rey Alfonso VIII y su esposa Doña Leonor en el año 1187 para acoger como novicias solamente a damas de alta alcurnia, servir de lugar de coronación de reyes y por último de Panteón Real. Al templo se accede por un atrio denominado Pórtico de los Caballeros. El conjunto se compone de dos recintos: el Compás de Afuera donde se ubica la Iglesia, capillas funerarias y Claustro de San Fernando;y el Compás de Dentro al que se abren diversas dependencias auxiliares. En las naves del templo, ocupadas por el coro de las religiosas, están los sepulcros reales de los monarcas fundadores y de sus inmediatos sucesores.En la actualidad, además de ser un conjunto histórico-artístico de gran valor, el monasterio sigue cumpliendo con su función religiosa, con una comunidad formada por cerca de 50 monjas de la congregación cisterciense de San Bernardo.

          Terminada la visita y como los cuerpos están ya un poco cansados, nos acercamos al Albergue a echar una cabezadita. En el albergue me encuentro con Tulio en compañia de otro peregrino brasileño de su edad, Marcos. Parece que han hecho buenas migas.

         Al atardecer volvemos al centro donde hemos quedado con Visi (compañera también de Camino junto a Juan Luis el año anterior) y su amiga Irene también peregrina de otros años. Pasamos con ellas rato muy agradable acomodados en la terraza del Bar-Cafetería Espolón. Resulta que como mañana es sábado y no trabajan, nos van a acompañar con otra amiga, Angelines, en la etapa a Hornillos del Camino. Ya de noche nos despedimos hasta el día siguiente y regreso junto a Juan Luis a las cercanías del Albergue, cenando en el Bar Los Romeros. Ya es tarde y hora de regresar cada uno a su nido. Me despido de Juan Luis que se ha portado de maravilla conmigo y ha hecho que mi estancia en Burgos no haya pasado inadvertida, la verdad es que ha sido muy provechosa y difícil de olvidar. Le estoy muy agradecido por su atención.

          Buenas noches y hasta mañana

NOTA: Esta vez no ha habido tiempo de visitar la Catedral que por otra parte ya había hecho en mi primer Camino. Podeis acceder a su descripción pulsando en el siguiente enlace: Catedral de Burgos.

        

Grañón-Belorado Burgos-Hornillos del Camino

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